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viernes, 27 de agosto de 2010

Esta noche de luna llena... Viniciuis saravah!


Hace pocos días se cumplieron 30 años desde aquel día en que Vinicius juntó sus poemas y sus canciones, su carnet vermelho y su anteojos, se despidió de sus nueve esposas y de sus mujeres, tomó lentamente el penúltimo whisky y se fue...
No... esta vez no tengo whisky para brindar contigo, pero una buena cerveza fría no viene nada mal.
Poeta, poetinha, vagabundo, camarada...
Que a vida é pra valer, a vida é pra viver.
Por eso esta noche de luna llena...
Vinicius... saravah!

Pedro meu filho (Escrito en 1942 cuando nació su hijo Pedro)
Voz: Vinicius de Moraes
Guitarra: Toquinho


...
Por eso que lloré tantas lágrimas
para que no necesitaras llorar,
sin saber que criaba un mar de luto
en cuyos vértices también te habrías de perder..
Y amordacé mi boca para que no gritases
y cegué mis ojos para que no vieses;
y cuanto más amordazado, más gritabas;
y cuanto más ciego, más veías.
Porque la poesía fue para mí una mujer cruel
en cuyos brazos me abandoné sin remisión,
sin siquiera pedir perdón a todas las mujeres que por ella abandoné.
Y así como sé que toda mi vida fue una lucha
para que nadie tuvieses más que luchar:
así es el canto que te quiero cantar,
Pedro mi hijo...

Por isso que eu chorei tantas lágrimas
para que não precisasse chorar,
sem saber que criava um mar de pranto
em cujos vórtices te haverias também de perder.
E amordacei minha boca para que não gritasses
e ceguei meus olhos para que não visses;
e quanto mais amordaçado, mais gritavas;
e quanto mais cego, mais vias.
Porque a poesia foi para mim uma mulher cruel
em cujos braços me abandonei sem remissão,
sem sequer pedir perdão a todas as mulheres que por ela abandonei.
E assim como sei que toda a minha vida foi uma luta
para que ninguém tivesse mais que lutar:
Assim é o canto que te quero cantar,
Pedro meu filho...


Esta historia que sigue a continuación me la contó Joao hace muchos años atrás en Florianópolis. 
Nos reuníamos en "Casa do Suco", que lo menos que vendía era precisamente jugos...
En aquellas noches interminables entre caipiras y brahmas "geladinhas", Joao tomaba la guitarra y Edi le ponía voz de ángel a la bossanova. 
Contaba Joao que Toquinho le mostró a Vinicius una música que se le acababa de ocurrir. 
Le había bajado la musa de la inspiración y Vinicius le dijo que era una música maravillosa y le pidió que juntara a varios amigos poetas para que le pusieran letra a la que sería una hermosa samba de amor. Toquinho solo llamó a Chico Buarque y juntos hicieron nacer "Samba pra Vinicius". 
Y a medida que avanzaba la madrugada y con ella las caipiras... Joao seguía contando. 
Según él, todos los 19 de octubre, fecha del cumpleaños de Vinicius, Toquinho va hasta la playa de Itapoá y cuando el sol comienza a caer sobre el mar, le canta a Vinicius. 
Pero claro... a esa altura Joao ya estaba muy borracho.
Y yo a los locos, los niños y a los borrachos... es a los únicos a los que les creo todo...

domingo, 12 de julio de 2009

Pablo Neruda... ese amigo del alma.



SAUDADE

Saudade -Qué será?... yo no sé... lo he buscado
en unos diccionarios empolvados y antiguos
y en otros libros que no me han dado el significado
de esta dulce palabra de perfiles ambiguos.

Dicen que azules son las montañas como ella,
que en ella se oscurecen los amores lejanos,
y un noble y buen amigo mío (y de las estrellas)
la nombra en un temblor de trenzas y de manos.

Y hoy en Eca de Queiroz sin mirar la adivino,
su secreto se evade, su dulzura me obsede
como una mariposa de cuerpo extraño y fino
siempre lejos -tan lejos!- de mis tranquilas redes.

Saudade... Oiga, vecino, sabe el significado
de esta palabra blanca que como un pez se evade?
No... Y me tiembla en la boca su temblor delicado.
Saudade...
Pablo Neruda.


Hoy es tu cumpleaños, Pablo.
Celebro que en un día como el de hoy, viniste desde tu Parral natal envuelto en la geografía chilena. Temuco, Chillán, Lota, Valparaíso, Chiloé... Santiago.
Poeta y militante de la vida. Qué otra cosa puede ser un poeta, acaso?
Compañero de viaje y utopías. Por tu culpa caminé las calles de Castro, Ancud. Por vos me senté en la caleta de Angel Mö a contemplar las barcas que volvían llenitas de pescados y mariscos... mientras aquella señora de pelo blanco nos llenaba los tazones con vino de tu tierra. Y caminé por las orillas del Pacífico invocando tu nombre. No fue en vano. Vos lo sabés.
Hoy no encuentro mejor forma de celebrar tu cumpleaños que venirme con mi tío Vinicius de Moraes y Toquinho, el “branco mais preto do Brazil” como bien me enseñó Zeca en aquellas interminables noches de Florianópolis en “Casa do Suco”, donde no era jugo lo que precisamente tomábamos... y a medida que el mismo Zeca me enseñaba que cosa era la saudade, iban pasando canciones de Vinicius, Caetano, Gilberto Gil y la poesía de Drummond, Thiago de Melo y tus Alturas del Machu Pichu...
Vinicius ya destapó la primer botella de whisky... así que festejemos entonces, querido Pablo.
Porque hace ya un buen rato que vos formás parte de mis paganas oraciones.
Ahora y siempre.



Soneto dedicado a Neruda

Cuantos Caminos no recorrimos juntos
Neruda, mi hermano, mi compañero
Y este encuentro de súbito, entre muchos
No fue acaso el más bello y verdadero?

Canto mayor canto menor
Dos cantos se hacen oir sobre el crucero
En su receso las cóleras y el llanto
Del hombre chileno y del hombre Brasileiro.

En su amor, el amor que hoy encontramos
Por eso al tocarse nuestras ramas
Te celebro aún más allá cantor general.

Porque como yo bicho pesado vuelas
Pero más alto y mejor desde el cielo entonas
Tu furioso canto material.

Vinicius de Moraes.