
Finalmente el domingo por la mañana se juntaron allá en la playa del Cerro.
Tus cenizas en el viento... en la arena... en el mar.
Para nosotros siempre serás aire, sal, espuma, yodo y mar...
Con risas, abrazos y manos extendidas.
Ahora sí Ange, de regreso...
En Montevideo y para siempre...