
En estos tiempos y tal como decía Alfredo... “siento que la vida se agita nerviosa...”.
Día a día se me está haciendo cada vez más difícil continuar con el blog.
Problemas laborales y personales. Pero sobretodo, la falta de tiempo para dedicarle a esta criatura que nació allá por mayo del año pasado, sea quizás la más importante de todas las razones.
Día a día se me está haciendo cada vez más difícil continuar con el blog.
Problemas laborales y personales. Pero sobretodo, la falta de tiempo para dedicarle a esta criatura que nació allá por mayo del año pasado, sea quizás la más importante de todas las razones.
No puedo ni debo faltarle el respeto al Gato, no se lo merece... no me lo merezco.
Este gato, si algo aprendió en la vida, es que hay momentos para callarse y escuchar... para repensar, reinventarse, reconstruirse y sobre todas las cosas... reencontrarse con uno mismo.
Este gato, si algo aprendió en la vida, es que hay momentos para callarse y escuchar... para repensar, reinventarse, reconstruirse y sobre todas las cosas... reencontrarse con uno mismo.
Me voy un rato a lamerme las heridas.
Pero será solo un rato nomás...
Pero será solo un rato nomás...
El otro día le comentaba a alguien... “estoy esquivándole a los espejos”. En eso estoy, en que algún espejo de casa me devuelva mi rostro. Mis fantasmas me lo esconden muy a menudo. Yo los conozco, son ellos... lo se.
Y si me demoro en pegar la vuelta, igual nos encontraremos en cualquier otra esquina, allá donde suene el coro de una murga bajo un farol o esperando un tren en Sansueña o vaya uno a saber dónde... pero que nos vamos a encontrar, de eso... no tengo dudas.
Ahora, sin despedidas... como dice Mateo... mejor, me voy...
Ahora, sin despedidas... como dice Mateo... mejor, me voy...
