Onetti amenaza con un revolver de juguete a una periodista, entrevista en Madrid 1988 (Foto: Instituto Cervantes)
Voz: Juan Gelman Música: Stefanie de Alfredo Zitarrosa (Julio Cobelli, guitarra)
Siempre la poesía
A Juan C. Onetti
la poesía debe ser hecha por todos y no por uno, dijo esas cosas solamente las puede decir un francés rengo
que nadie sabe que hizo en la comuna de parís nadie sabe si se murió o no pudo todos se acuerdan de cuando tocaba el piano hasta altas horas del almita
molestando a los vecinos que después tenían que ir a trabajar y se iban de la pensión mal dormidos pensando en la madre del pianoeta o poenista hablando pestes de ella cada vez que tropezaban con las piedras o los fríos de las calles de parís
lo peor es que tenía un acorde en la cabeza y no se lo podían sacar se la pasaban fundiendo hierro soplando vidrio y no se podían sacar el acorde del rengo
el rengo les había hecho un acorde en la cabeza y por allí pasaban furias, mañanitas, agüeros una vez a un ferroviario le paso un pajarito por ahí el pajarito volaba al futuro con un papel que decía futuro en el pico
la cuestión es que los vecinos del rengo tenían cara de piano en la mitad del atardecer caían músicas de ellos o teclas de oro donde empezaba el horizonte
una mujer bellísima cantaba en la cabeza de los vecinos del rengo que en realidad no era francés más bien era uruguayo
solamente a un uruguayo se le puede ocurrir que la poesía debe ser hecha por todos y no por uno que es como decir que la tierra es de todos y no solamente de uno
que el sol no es de uno que el amor es de todos y de nadie como el aire y la muerte es de todos y la vida no tiene dueño conocido
vos no eras rengo l’autréamont lo que pasó es que dejaste Uruguay se te cayó un pedazo que toca el piano y no deja dormir
Cuenta una creencia popular que los uruguayos somos gente que anda caminando por la vida con la cabeza gacha… pensando en lo bueno que se está perdiendo el mundo al no contar con nosotros. Todo lo contrario a los argentinos. Y está mal generalizar, claro que está mal. Para uno y otro lado. Los argentinos necesitan decírselo al mundo, en cambio nosotros nos pasamos la vida esperando que ese mismo mundo se de cuenta que no puede vivir sin nosotros. Pero no hay nada más parecido a un uruguayo que un argentino o viceversa. Lo sentí apenas dejé el Uruguay.
Cuando suena un tango rezongón, cuando comienza el ritual de aprontar el mate o encender el fuego para un asado, sentir la nostalgia por los jazmines al llegar Nochebuena y Fin de Año... no necesitamos darnos explicación alguna. No hay palabras para describir cuando no necesitás explicarle tu humor a alguien. Hacerle una broma a un rumano o incluso a un español y que te queden mirando sin entender nadita… en cambio cuando se cruzan las miradas cómplices… los mismos códigos, el mismo lenguaje, el lunfardo que nos hermana.
No han sido pocas las veces en que he tenido que salir en defensa de los argentinos, y reconozcaseme el mérito… incluso de los “porteños”. Es cierto que a veces puedo llegar al delirio con alguno de ellos o explotar cuando les escucho decir cosas como “con Menem se vivía mejor…” o “en la época de los militares en Buenos Aires no había tanto delincuente…” y aclaro que no son pocos los que lo dicen… Se nota que estoy envejeciendo… porque pese a esto, soy capaz de buscar lo que nos une y compruebo que eso es mucho más de lo que pensaba. Hoy puedo decir que tengo más coincidencias y más afectos en común con algunos argentinos que con "ciertos" uruguayos.
Una vez que dejamos nuestras tierras y al decir de Serrat tomamos nuestra familia, nuestro mula y su arreo y salimos a caminar... ninguno de nosotros fuimos los de antes. Decía que nada nos hermana más que los sentimientos.
No son pocas las buenas cosas que me suceden cuando escucho a Piazzolla o al “Polaco” Goyeneche, cuando veo una y otra vez “Sur” de Pino Solanas, cuando me “nostalgia” por dentro al ver los cuadros del riachuelo y La Boca de Quinquela Martín, cuando releo por octava vez “Rayuela” de Cortázar, cuando no invoco en vano el nombre del Comandante Guevara… pero sobre todo y por encima de todo, cuando de vez en vez y de cuando en cuando, el bueno de Gelman viene hasta mí y mientras compartimos un whisky generoso y varios cigarrillos “robados”, entonces me cuenta cosas como este “Ruiseñores de nuevo” y una vez más… me olvido de los trapos y los ríos.
Ruiseñores de nuevo Poesía y voz: Juan Gelman Bandoneón: César Stroccio
a la payita
en el gran cielo de la poesía mejor dicho en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos astros dioses mortales está cantando el ruiseñor de keats siempre pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva de san juan
a la teresa se le dobla el dolor y su caballo triza el polvo enamorado de francisco de quevedo y villegas el dulce garcilaso arde en los infiernos de john donne de césar vallejo caen caminos para que los pies de la poesía caminen
pies que pisan callados como un burrito andino baudelaire baja un albatros de su reino celeste con el frac del albatros mallarmé va a la fiesta de la nada posible suena el violín de verlaine en la fiesta de la nada posible recuerda
que la sangre es posible en medio de la nada que girondo liublimará perrinunca lamora y girarán los barquitos de tuñón contra el metal de espanto que obusó apollinaire
oh lou que desamaste la eternidad de viaje el palacio del exceso donde entró la sabiduría de blake el paco urondo que forraba en lamé la felicidad para evitarles fríos de la época
roque dalton que trepaba por el palo mayor de su alma y gritaba "Revolución" y veía la Revolución y la Revolución era la sola tierra firme que veía y javier heraud que fue a parar tiernísimo a la selva y abrió la selva de la boca con su torrente claro
y el padre darío que a los yanquis dijo no como sandino dijo no y el frente amplio de la poesía y de la guerra les volvió a decir no y nicaragua brilla en su ejercicio de amar
martí yendo viniendo por el aire con los muertos queridos que vio volar como una rosa blanca ¿no ves volar a mis compañeros por el aire ochenta años después? ¿estás despierto para que sigamos diciendo no?
¿los muertos se ponen pálidos como magdalena cuando amasaba sus panes con más lágrimas que harina? ¿hasta que venga el día? ¿día en que toda américa latina subirá lentamente? ¿amorosamente? ¿ navegando como hacen mis planetas del sur?
ahora canta el ruiseñor del griego al fondo de los siglos pasa walt whitman con el ruiseñor al hombro cantando en paumanok pasa el comandante guevara a hombros del ruiseñor pasa el ruiseñor que se alejó de la vida callado como burrito andino
en representación de los que caen por la vida pasa la luna de rosados dedos pasa safo abrigando al ruiseñor que canta canta canta...
No me cansaré nunca de agradecerle a Esteban Leivas por compartir estas grabaciones que forman parte de la banda sonora de nuestras vidas.
Cerezas Voz: Juan Gelman Bandoneón: César Stroscio Serie: Ruiseñores de nuevo
a elizabeth
esa mujer que ahora mismito se parece a santa teresa en el revés de un éxtasis/hace dos o tres besos fue mar absorto en el colibrí que vuela por su ojo izquierdo cuando le dan de amar/
y un beso antes todavía/ pisaba el mundo corrigiendo la noche con un pretexto cualquiera/en realidad es una nube a caballo de una mujer/un corazón
que avanza en elefante cuando tocan el himno nacional y ella rezonga como un bandoneón mojado hasta los huesos por la llovizna nacional/
esa mujer pide limosna en un crepúsculo de ollas que lava con furor/con sangre/con olvido/ encenderla es como poner en la vitrola un disco de gardel/ caen calles de fuego de su barrio irrompible
y una mujer y un hombre que caminan atados al delantal de penas con que se pone a lavar/ igual que mi madre lavando pisos cada día/ para que el día tenga una perla en los pies/
es una perla de rocío/ mamá se levantaba con los ojos llenos de rocío/ le crecían cerezas en los ojos y cada noche los besaba el rocío/ en la mitad de la noche me despertaba el ruido de sus cerezas creciendo/
el olor de sus ojos me abrigaba en la pieza/ siempre le vi ramitas verdes en las manos con que fregaba el día/ limpiaba suciedades del mundo/ lavaba el piso del sur/
volviendo a esa mujer/en sus hojas más altas se posan los horizontes que miré mañana/ los pajaritos rotos de ayer/ yo mismo con su nombre en mis labios.
En momentos como estos, en los que el alma me anda persiguiendo por todos los rincones y me pide desesperadamente leer poesía, no podía haberme ocurrido nada mejor. Mi ida a Valencia por estos días hizo que nos encontráramos de una vez por todas con Esteban Leivas, quien no tuvo mejor idea que regalarme esta joyita de CD llamada “Ruiseñores de nuevo”. Los textos y la voz son del propio Gelman y el bandoneón de César Stroscio.
Decía antes... momentos como estos. Cuando a la muerte de Ángel González le sucedieron las de Idea Vilariño, Faget, Bécquer Puig y recientemente la de Benedetti, han salido a escena críticos con sesudos análisis. Alguno de ellos llegó a decir, deslegitimando la obra de Benedetti, que quien leía sus poemas no podía gustarle Marosa di Giorgio o Idea Vilariño. Me pregunto entonces... qué es poesía? Yo disfruto leyendo al Viejo, a Marosa, a Idea y a muchos más. Siempre que se mueva algo en mí, siempre que alguno de ellos... de los poetas hablo... haga nacer un pájaro, eso será poesía. Leer a Gelman me provoca infinitas sensaciones pero escucharlo las provoca más aún. Pocos poetas son capaces de decir tan bien sus poemas. Gelman, al igual que Ángel González es uno de ellos. La voz del bueno de Gelman suena a Sur, a nostalgia de puerto, a veredas ya conocidas y a mostradores húmedos de grappa. Unido todo eso al bandoneón de Stracci... el almita agradecida.
«Cuando muere una utopía debe crearse otra, porque no podemos vivir sin el lúcido deseo de una pradera de violetas» Juan Gelman
El Gato Utópico está de fiesta. Ayer, uno de los nuestros. El bueno de Gelman, recibió el Premio Cervantes de Literatura en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, cuna de Miguel Cervantes. Y digo que estoy de fiesta y digo más aún, digo que la alegría es doble o triple o vaya uno a saber. El poeta argentino Juan Gelman es uno de los nuestros. Una y otra vez digo que al final, ganaremos los buenos. La gente buena. Por supuesto que Gelman no escribe para ser premiado por un jurado. Al decir de Gelman, “el poeta no vive para escribir, escribe para vivir”. Su discurso al recibir el premio de manos del rey, es memorable. Recordando las ausencias de tantos compañeros, la tortura, la muerte y su desaparición. Cargando contra las injusticias sociales y remarcando que “en estos tiempos mezquinos, ahí está la poesía de pie contra la muerte”. Remarcó una y otra vez, que las heridas siguen abiertas, reclamando verdad y justicia como único camino para el olvido verdadero. Cerró su discurso hablando sobre la Memoria Histórica (a la que yo llamo Memoria Colectiva) como “el único camino para despertar una conciencia sólida que abra las puertas al futuro”. "La nuestra es la verdad del sufrimiento; la de los asesinos, la cobardía del silencio", sentenció Gelman. Recibió el premio rodeado por su familia, incluída su nieta Macarena, secuestrada y dada en adopción durante la dictadura argentina. El hijo y la nuera de Gelman, María Claudia García, que estaba embarazada, fueron detenidos por los fascistas argentinos y trasladados a Uruguay en el marco del Plan Cóndor. Su hijo fue asesinado y la niña que nació, fue dada en adopción a una familia en Uruguay. La nuera de Gelman sigue desaparecida en Uruguay. Macarena se reencontró con su abuelo en el 2000. La cara de emoción de Macarena mientras su abuelo leía el discurso, es la confirmación de lo que dije antes. Al final, ganaremos los buenos. Lo dicho, éste poeta porteño, integrante del Partido Comunista primero y del Movimiento Peronista Montonero después, militante por la vida, por la verdad, la justicia y la poesía, él... el bueno de Gelman, es uno de los nuestros.
Nacido en 1930 en el barrio bonaerense de Villa Crespo, hijo de emigrantes ucranianos, desde joven su corazón se dividió entre la militancia política y la lírica. Miembro del Partido Comunista y posteriormente del Movimiento Peronista Montonero, tuvo que exiliarse de su país en 1975, cuando la Triple A le declaró 'non grato'.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, saluda a Juan Gelman. Zapatero ha pedido «respeto por los sentimientos de la gente que ha sufrido» porque lo contrario sería «dar un paso atrás», y ha destacado que "sin memoria, no habría creación».
El Rey Juan Carlos saluda a Macarena, nieta de Juan Gelman. La presencia de esta joven en la entrega del premio tiene un simbolismo especial. El poeta la buscó durante 20 años, después de que la dictadura argentina hiciera desaparecer a su hijo y a su nuera embarazada. Macarena, que hoy cuenta 31 años, fue criada por la familia de un policía uruguayo. «Ha sido muy emotivo», aseguraba Macarena, que ha estado acompañada por los otros tres nietos de Gelman, que «viven dispersos por cuatro países».
El Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares ha sido el escenario de la ceremonia de entrega del Premio Cervantes a Juan Gelman. El poeta argentino ha agradecido el galardón con uno de los discursos más conmovedores de los últimos años. Gelman ha tenido palabras para San Juan de la Cruz, Santa Teresa, Don Quijote y, muy especialmente, para las víctimas de la dictadura argentina, en particular, y las de todas las contiendas y guerras, en general.
"El espíritu de un país que olvida su verdad no puede agrandar sus horizontes, sin embargo, la poesía sigue viva, es un tirar contra la muerte.” (Juan Gelman).
El poeta argentino Juan Gelman fue galardonado hoy, con el Premio Cervantes 2007. Al conocer la noticia, el escritor uruguayo Mauricio Rosencof afirmó: "Juan Gelman es uno de los grandes poetas no sólo de Iberoamérica sino de todo el mundo y, además, es un luchador social y por las causas justas de toda la vida. Con Juan tenemos amistad desde la década de los años 1950 cuando vino a Uruguay por primera vez como corresponsal de un diario. Sentimos un gran orgullo y emoción por este premio Cervantes para Juancito y estoy seguro que Mario (Benedetti) piensa igual", afirmó Rosencof. El Premio Cervantes 2007 lo recibirá Juancito pero lo celebramos muchos".
Tenés razón Ruso, somos muchos los que celebramos este premio a uno de los nuestros. Mientras tanto, el bueno de Gelman sigue buscando y denunciando...
En 1975, amenazado por la tristemente célebre Triple A argentina, Gelman se vio obligado a exiliarse, primero a Italia, luego a Francia y más tarde a México. El 24 de agosto de 1976, su hijo Marcelo y su nuera Claudia García, fueron secuestrados por militares argentinos cuando ella estaba embarazada de siete meses. Él tenía 20 años y ella 19 cuando se los llevaron. Su hijo fue torturado y asesinado por los militares, y tras 23 años de intensa búsqueda, Gelman encontró a su nieta en Uruguay, donde había sido criada por la familia de un policía uruguayo. Su nuera figura en esa larga lista de 30.000 desaparecidos argentinos, y su caso es investigado por la Justicia uruguaya.(Extraído del periódico Público)
XVI No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, no a la fuerza. La gente queda dolorida, la tierra queda dolorida. Nacemos y nos cortan el cordón umbilical. Nos destierran y nadie nos corta la memoria, la lengua, las calores. Tenemos que aprender a vivir como el clavel del aire, propiamente del aire. Soy una planta monstruosa. Mis raíces están a miles de kilómetros de mí y no nos ata un tallo, nos separan dos mares y un océano. El sol me mira cuando ellas respiran en la noche, duelen de noche bajo el sol. Roma, 14/5/80 De Bajo la lluvia ajena
Héroes Los soles solan y los mares maran los farmacéuticos especifican dictan bellas recetas para el pasmo se desayunan en su gran centímetro
a mí me toca gelmanear hemos perdido el miedo al gran caballo nos acontecen hachas sucesivas y se amanece siempre en los testículos
no poca cosa es que ello suceda vista la malbaraja del amor estos días los mazos de catástrofes las deudas amados sean los que odian
hijos que comen por mis hígados y su desgracia y gracia es no ser ciegos la gran madre caballa el gran padre caballo el mundo es un caballo a gelmanear a gelmanear les digo a conocer a los más bellos los que vencieron con su gran derrota