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jueves, 7 de febrero de 2008

Noche de "Llamadas"...

Como todos los febreros, Montevideo se pinta la cara. Dios Momo campea a sus anchas. El carnaval más largo del mundo... la fiesta popular por excelencia.
Los coros murgueros inundan las esquinas perfumadas por las noches de verano. Los negros y lubolos templan los cueros. El candombe se adueñó definitivamente de las calles montevideanas. Surgen escuelas y cuerdas de tambores por todos los barrios. La Gozadera, la comparsa de Malvín al igual que sus hermanas aprontan los últimos detalles para la gran noche...
La noche del desfile de Llamadas. Los barrios Sur y Palermo explotarán de colores y sonidos de tambores. Banderas, lunas y estrellas, mamá viejas y gramilleros y allá atrás... empujando, arrastrando las alpargatas en el empedrado y con las manos sangrando si es preciso... se vienen los candomberos.
El recuerdo de figuras legendarias... los hermanos Silva de Morenada, la abuela Coca, Pirulo, el querido Negro Zulú, la Negrita Johnson, Lágrima Ríos, Marta Gularte y por supuesto... la enorme Rosa Luna.
Seguramente, porque me consta que cada vez que alguien comienza a hacer “maderas”, cada vez que el chico, el piano y el repique comienzan a “llamar”, ella... la querida Rosa Luna se aparece... Basta con levantar la mirada hacia la azotea de algún conventillo para verla baila. Porque la Rosa nunca nos fallará.
Como la luna, que empecinadamente... siempre aparece en la noche de las Llamadas.



El baile de la rosa y la luna – Manuel Capella


La rosa es una luna blanca
la luna es una rosa negra
que tiene pétalos de fuego
y tiene bordes de madera.

Madera que rodea la luna
la luna que baila entre hogueras
en las que se estira el cuero
como se estiran las penas.

Las penas que son el rocío
que baja desde las estrellas
como chispitas de luna
encienden a la rosa negra.

Negra rosa y blanca luna
luz de pluma y lentejuela
y el baile que hermana sangres
como la rosa quisiera.

Quisiera que su amor bailando
sobre nosotros cayera
como algún baile de luna
que nos cubra la tristeza.

La tristeza nos enluna
ni se roza ni se ennegra
se emociona pero baila
hasta que la vida quiera.

Quiera dios que su alegría
no abandone las veredas
ni los costados del pueblo
donde los niños la besan.

La besan y aún la estan besando
mientras su nombre pronuncian
para siempre rosa nuestra
nuestra eterna Rosa Luna

Baila que baila la rosa
con sus caderas de luna
entre el carnaval del pueblo
donde la memoria abunda.

Baila que la luna baila
sobre tacones de aguja
con sus palomas temblando
y la sonrisa desnuda.

Dicen que la rosa tiene
el alma como la luna
y tiene un bolsillo grande
para guardar la ternura.

Baila rosa de nosotros
baila nuestra luna rosa
del bolsillo grande
baila negra bolsilluda.

Baila la memoria baila
con Rosita Luna baila
sus pechos bailando
sus negras columnas.

Que baila la rosa
que baila la luna
para siempre baila
la Rosa Luna.

viernes, 9 de febrero de 2007

Las Llamadas, la Rosa y la luna...


“Callecita de adoquines
que harán vibrar con sus cantos
los negros de roncas voces
los negros de duras manos.
Tan duras como la vida
de ese sur montevideano
con sus rotos conventillos
piezas de cuatro por cuatro
donde se amontonan hijos
y sueños casi castrados”

En Montevideo, cada noche de febrero es una fiesta. Los tablados que se extienden a lo largo y ancho de la ciudad reciben a miles de vecinos hambrientos de carnaval. Según pude averiguar, tenemos el raro orgullo de vivir el carnaval más largo del mundo. Un mes entero donde dios Momo se transforma en la máxima autoridad.
Pero la noche de mañana es especial... es la noche de “Las Llamadas”. Los Barrios Sur y Palermo reciben orgullosos a una multitud que acude cada año, como en un rito ancestral a ver y participar del desfile de las comparsas candomberas. Esta fiesta recuerda a las tardes de domingo del Montevideo colonial, cuando los amos dejaban a sus esclavos juntarse un ratito... Allá salían los negros con sus tambores. Con el correr de los años se transformó en la mayor fiesta del candombe. El auge de las manifestaciones artísticas populares que se produjo en los últimos años en el Uruguay, hizo que el candombe se extendiera por todo el país. Hoy es común ver los domingos por la tarde desfilar cientos de tambores. Cada barrio tiene su propia escuela de candombe, su comparsa y su cuerda de tambores. Hasta Malvín... barrio de clase media... La Gozadera es su comparsa. Qué lindo nombre... Me acuerdo años atrás, cuando se juntaban frente al Michigan, allá en Orinoco y Río de la Plata... apenas algún tambor que otro. Hoy, La Gozadera no solo participa en las llamadas, además concursa en el Certamen Oficial del Teatro de Verano.
Y en Denia? Ja! También tenemos comparsa. El Negro Michel y toda la banda se juntan los domingos en la playa a tocar los tambores mientras corre el 7 y 3 (7 litros de vino tinto y 3 de Coca-Cola). Hasta desfilaron en una muestra de teatro callejero... Con banderas, estrellas y vedette incluídas! Mientras los uruguayos aplaudíamos a rabiar, un español que estaba a mi lado me preguntaba si en Uruguay vivían muchos cubanos y brasileros... “Después te explico.” le dije... “ahora... dejame disfrutar” Qué orgullo che... que orgullo...

Pero esta noche es distinta... son Las Llamadas. Barrio Sur y Palermo se engalanan.
La gente anda nerviosa preparando la fiesta. Cosiendo el último botón, la última lentejuela... aquel encaje... que nada falte. Y los negros templando los tambores.
Será la primera Llamada sin Lágrima Ríos, pero estoy seguro que desde alguna estrella bajará un candombe lento... Porque hay gente que siempre estará...
Cómo van a faltar esta noche a la cita Marta Gularte, Santiago Luz, Pirulo o la Negra Jhonson?

“...Al paso de las comparsas
se vuelve un infierno el barrio
de los gastados pretiles
saluda el Palomo macho.
La danza de Rosa Luna
sobre el antiguo empedrado
tiritar de escobilleros
las lonjas vienen llamando
y el enjambre de negritos
Que son gorrioncitos pardos.”

Alguien puede decirme cómo no va a estar Rosa Luna?
Porque cuando esta noche brille la luna blanca sobre el cielo montevideano... allá arriba... bien arriba... y aparezca su rostro pintado en ella... desde Carlos Gardel e Isla de Flores irá subiendo un sonido mágico... Chico, piano y repique. A pura lonja y madera.

“Cuando levanta el repique
Se eriza el inquilinato
Y es el grito de esta raza
Que se trepa a los tejados
Para cantar sus cantares
Tan libre como los pájaros”



Para aquellos que no tienen idea de que es el candombe, esta grabación está tomada en pleno barrio Sur...