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domingo, 17 de abril de 2011

Esta calle vieja (Líber Falco)

Foto: Iván Franco ®


Esta calle vieja
de viejas paredes
de aire viejo y triste
de muros y musgos.

Calle amarga
donde es triste vernos
vestidos de fantasmas
donde todo es triste
porque fue
y no ha sido.
Porque ya ha pasado
y porque el tiempo es triste.

Líber Falco (Montevideo 1906 - 1955)


.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Noches sin luna...

La luna sobre los techos de Dénia (mayo/2009)


Recién volví de caminar un largo rato por Collado Mediano.
La noche está helada pero seca.
El cielo llenito de estrellas hace aún más blanca la nieve.
Contemplar el cielo desde la Sierra de Madrid es hermoso.
Allá abajo se pueden ver las luces de la capital.
Y si mirás para Guadarrama, ves que la montaña está cubierta y posiblemente cayendo una abundante nevada, pero acá en el pueblo, lo dicho... llenito de estrellas.
Noche sin luna. Sin luna satélite ni luna alma.
Convoquémosla pues...

Ayer recibí un correo de una buena amiga colombiana

Querido Gato:
Encontré este poema de Jaime Sabines (La luna) y me acordé de tí (de tu blog, de tus historias, de tí... qué se yo). Ojalá que puedas conocer Colombia, tu amigo Mauricio ya te habrá contado con buenas palabras los paisajes y la gente de mi País, con certeza una narración privilegiada incluídas las cosas que la mayoría no quiere o no tuvo la oportunidad de ver, y otros que por fuerza de la distancia hasta ahora comenzamos a ver.
Un abrazo y buen diciembre,
Laura.


Qué lindo es esto de los sentimientos. Hay sonidos, olores, colores... son simples cosas que nos recuerdan a algo ó alguien. Laura, a quien no conozco más que por un par de correos intercambiados alguna vez, recordó al Gato Utópico gracias a un poema de Sabines. Y yo, gracias a ese correo de Laura me permito sumar al inmenso Sabines, a dos querídisimos cómplices y poetas... Líber Falco y Ángel González.
Tres poemas sobre la luna, tres queridos compañeros de ruta, tres que se fueron de gira y sin embargo acá están... en un lugar perdido de la Sierra de Madrid... porque esta noche estamos todos.
Me pregunto entonces si acaso habrá alguien del otro lado del mundo que tal vez al leer a Sabines, Falco o al viejo Ángel, le suceda lo mismo y al conmoverse recuerde a algo ó alguien?
Que siga la rueda...  
Que así sea.

La luna – Jaime Sabines

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

Luna - Líber Falco

Tan perfecta y blanca.
Tan alta!
Tan lejana y blanca.

Lejos de la muerte,
y de la vida lejos.
Lejos de los llantos.
De las risas, lejos.
Tanto!

No sabe esta luna
cómo todo es triste.
Cómo es bello el mundo
y la misma muerte acaso,
acaso, es volver sin irse.

Sola arriba, sola.
Tan perfecta y blanca.
Tan alta!
Tan tejos de todo!

Nada arriba, nada.
Ella sola y nada.


Un largo adiós – Ángel González

Qué perezoso día
que no quiere marcharse
hoy a su hora.
El sol,
ya tras la línea lúcida
del horizonte,
tira de él,
lo reclama.
Pero
los pájaros lo enredan
con su canto
en las ramas más altas,
y una brisa contraria
sostiene en vilo el polvo
dorado de su luz
sobre nosotros.

Sale la luna y sigue siendo el día.
La luz que era de oro ahora es de plata.

(de Otoño y otras luces, 2001)


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martes, 31 de agosto de 2010

Líber Falco hecho canción (II)

La Melaza (única cuerda de tambores de mujeres) - Iván Franco

Yo nací en Jacinto Vera - Daniel Viglietti (Canciones para el hombre nuevo)



Biografía (Liber Falco)

Yo nací en Jacinto Vera.
¡Qué barrio Jacinto Vera!
Ranchos de lata por fuera
y por adentro madera.

De noche blanca corría,
blanca corría la luna
y yo corría tras ella.
De repente la perdía
de repente aparecía, entre
los ranchos de lata y
por adentro madera.

Ay, luna mi luna blanca.
Luna de Jacinto Vera!

(1938)

sábado, 28 de agosto de 2010

Líber Falco hecho canción (I)

foto: Iván Franco

Hallé esta niña -junto a dos hermanitos- hoy de tarde en la plaza Independencia. 
En ese lugar arrancaba el desfile inaugural de Carnaval 2009.
Me impresionó la belleza de sus ojos verdes, su pobreza... la sentí una hojita al viento.
No estoy feliz por esta foto -me siento un ladrón-, pero no importa eso, no importo yo, importa ella. Importa donde y cómo vive.
Ojalá mañana, suya sea la calle y toda la vereda.
                     Iván Franco 



Iván es un buen amigo.
Iván es fotógrafo.
Iván es grandote (grande de altura y tremendo grandote por dentro).
Iván tiene un blog con sus fotos y poemas de Líber Falco: http://liberfalco.blogspot.com/
Iván llegó un día al Gato justamente a través del bueno de Falco.
Pasó el tiempo y con él vinieron amigos en común. 
Una noche nos sorprendió el rocío otoñal en el Vaskito, frente al Teatro Solís.
Esa noche también estuvo Falco con nosotros.
Que nunca falte...

Despedida

Despedida - Los Peyrou


A mis compañeros y compañeras de Corrección
y Talleres del diario "Acción".

La vida es como un trompo, compañeros.
La vida gira como todo gira,
y tiene colores como los del cielo.
La vida es un juguete, compañeros.

A trabajar jugamos muchos años,
a estar tristes o alegres, mucho tiempo.
La vida es lo poco y lo mucho que tenemos;
la moneda del pobre, compañeros.

A gastarla jugamos muchos años
entre risas, trabajos y canciones.
Así vivimos días y compartimos noches.
Mas, se acerca el invierno que esperó tantos años.

Cuando el Sol se levanta despertando la vida
y penetra humedades y delirios nocturnos,
cómo quisiera, de nuevo, estar junto a vosotros
con mi antigua moneda brillando entre las manos!

Mas, se acerca el invierno que esperó tantos años.
Adiós, adiós, adiós, os saluda un hermano
que gastó su moneda de un tiempo ya pasado.
Adiós, ya se acerca el invierno que esperó tantos años.

Líber Falco

Mi agradecimiento eterno a Rafael, sin él no podría volver a escuchar las viejas musiquitas...
Reencontrarme con esta grabación de Los Peyrou me llevó a recordar aquellos recitales de los '80, cuando el Palacio Peñarol reventaba de gente. Juan Peyrou se comió la tortura y la cana. El Beto, su hermano y blanco como hueso e'bagual,  hoy es asesor de Lacalle... 

miércoles, 19 de mayo de 2010

Invitación (L.Falco) ... para que se pudran las distancias.

El entrañable Falco

Ya está... es así, no hay otra...
Después de pensar y pensar en qué hacer, en cómo hacerlo, ya no me caben dudas.
Solo hay que levantar la mirada hacia los techos de Jacinto Vera o de cualquier barrio montevideano, de Congreso, Flores o cualquier otro barrio de Buenos Aires... también Carabanchel, La Latina o Lavapiés en Madrid... solo hay que buscarlo.
Él, seguramente estará remontando cometas, saludando a la noche azul. Rodeado de gatos y duendes, de peces y pájaros...
Para que se pudran las distancias.



Invitación

Tengo un atajo en el cielo
por donde sólo yo paso.
Pero hoy tú vendrás conmigo,
conmigo vendrás del brazo.
Tú, muchacha, y mis amigos,
todos iremos del brazo.

Tengo un atajo en el cielo.
Vendrás tú, iremos todos.
Todos iremos del brazo.

Líber Falco
(de "Tiempo y tiempo" - 1938)

Me acuerdo cuando allá por los '80 mientras Abel García cantaba este poema de Falco en una de aquellas noches del Palacio Peñarol, afuera los milicos nos gaseaban y nos cagaban a palos... y cuando fuimos a buscar a Estela a la salida del Penal le regalé una tarjeta con este poema que había comprado en el Mercado de los Artesanos y justamente el otro día ella me contaba que aún la conservaba en una cajita... y cuando las distancias son muros y no solo las geográficas yo me acuerdo de esta canción. Porque el entrañable Falco siempre estuvo en esos momentos que te marcan, y mejor aún, seguramente estará en los que aún faltan por venir. Que así sea...

domingo, 1 de noviembre de 2009

Líber Falco... sobre los muros.

Líber Falco

Cuentan algunos que aquella noche vieron una figura que se movía nerviosamente sobre los techos de Jacinto Vera.
Corría, saltaba… iba y venía…
Algunos pensaron que era un suicida.
Otros, los menos… que era un loco.
Si hubiera sido esto último, sería algo digno de agradecer. En medio de tanta “cordura”… cabía la remota posibilidad de ver un loco con sus propios ojos… o a un poeta, que es lo mismo.
Cuando de pronto, sucedió el milagro.
Algo comenzó a ascender desde todos los tejados.
Eran cometas con forma de corazones.
En cada una de ellas, el poeta había escrito un nombre...
Y así, en medio de aquella noche triste… comenzaron a subir cientos y cientos de corazones cometas.
Fue entonces cuando se le escuchó decir:

“Sube mi corazón, cometa mía.
Roja lágrima mía, encendida en el día
y en el día latiendo amaneceres.
¡Sube! Mi corazón...!"

Jacinto Vera: Barrio montevideano donde nació y vivió el poeta Líber Falco.



Sobre los muros

Poema de Líber Falco
Música: Eduardo Larbanois
Voces: Eduardo Larbanois y Mario Carrero

Hoy subo veinte cometas.
¡Sobre los muros
veinte cometas!

Debajo de un muro triste
estaba mi corazón.
Como un avaro oculto contando su dinero,
estaba mi corazón.
¿Como un avaro o como un prisionero?
Ah...

¡Júbilo marinero!
no más muro carcelero
ni corazón prisionero.
Ya sobre los viejos muros,
está mi corazón.
Y sobre el muro que el hombre
puso al hombre
está mi corazón.

Sube mi corazón, cometa mía.
Roja lágrima mía, encendida en el día
y en el día latiendo amaneceres.
¡Sube! Mi corazón...!

jueves, 24 de mayo de 2007

Líber Falco.

Hace unos días, alguien me contaba que había llegado al Gato buscando información sobre Líber Falco. Las olas del google lo habían traído hasta acá. Y cuánto me alegra que el espíritu del querido Líber Falco se asocie con El Gato Utópico…

Cierta vez, mi amigo Néstor me decía: “…En Montevideo, la poesía despierta con el camión de la basura, y los primeros pájaros del alba. Vos decís "otoño",y ese solcito entibia todo ese feedback que se genera en la alquimia de un ordenador. Seguro que los Sres. de Apple, IBM y otros, no pensaban que estas cosas podrían ocurrir entre las personas. Sí, amigo...les estamos hackeando el sistema, con cosas humanas...”.

Coincidentemente me encuentro con una más que agradable noticia.
La Comedia Nacional de Uruguay estrenó “Líber Falco”, una obra escrita y dirigida por Julio Calcagno, quien además encarna el personaje del entrañable poeta. Y no es casualidad. Quienes conocemos la trayectoria artística de Julio Calcagno, sabemos de su compromiso ético y estético con el teatro, desde aquella memorable “La empresa perdona un momento de locura” junto a Julita Moller.
Allá por los '80, pude asistir en el Teatro Circular a “Sobre los muros”, dirigida por Luis Vidal, con textos del propio Falco y protagonizada también por Calcagno.
Esta vez lo acompaña otro grande del teatro uruguayo, José “Pepe” Vázquez, quien encarna el papel del escritor Mario Arregui, uno de los más queridos amigos de Líber Falco.

Se remueven los recuerdos… hace muchos años ya, en una de esas ruedas que se armaban tarde en la noche o temprano en la madrugada en el “Green Park”, un boliche que está donde comienza 18 de Julio, frente al obelisco (existirá aún?), vi al “Pepe” Vázquez recitar un poema de Falco. Lo recuerdo perfectamente... estaba también el “Gordo” Armagno, otro gran actor lamentablemente fallecido.

En un post anterior que escribí sobre Falco, decía que es uno de los poetas imprescindibles. Vaya uno a saber por qué. No me lo pregunto… no necesito respuestas literariamente elaboradas. La poesía de Falco me llega. Entre la nostalgia y la melancolía montevideana de sus textos, también conviven cometas de colores, el viento, la luna y el amor por la compañera, por los amigos, por la vida.



Más allá de los rascacielos
por encima de los palacios
está el viento.
¡Amigos! El viento...!
Yo tengo veinte cometas.
Subid vosotros las vuestras.
¡Arriba! ¡Al viento!
Tenso el hilo
y un nudo de amor
en el corazón,
para pulsar el viento.
¡Amigos! El viento...!

En aquel post, y respondiendo a un comentario de Gaby, decía: “…Tenés razón acerca de que hay cánones. Pero Falco supo ganarle al tiempo y hoy, si recorrés cualquier feria de Montevideo, seguramente encontrarás marcadores de libros, posters, grabados, etc., con poemas de Líber Falco. Y seguramente, en noches de carnaval, con la luna alta y brillante, podrás ver la figura de ese flaco bohemio y borracho, pero con un corazón enorme bailando por las azoteas del barrio…”
En otro comentario, Néstor decía: “El enorme Falco. Demasiado "humano" y ajeno a los divismos del ego y las trampas del intelecto... Y tan cerca de todas las cosas que intranquilizan al raciocinio. Y sin embargo, Montevideo todavía late como sus letras...y siente las mismas cosas. Este mundo, necesita más Liber Falcos y menos cátedra.”

Qué más puedo yo agregar al comentario de Néstor?
El enorme Falco… Demasiado humano…

"Esta calle vieja
de viejas paredes
de aire viejo y triste
de muros y musgos.

Calle amarga
donde es triste vernos
vestidos de fantasmas
donde todo es triste
porque fue y no ha sido.

Porque ya ha pasado
y porque el tiempo
es triste..."


Invitación – Abel García sobre texto de Líber Falco.

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Tengo un atajo en el cielo
por donde solo yo paso
pero y tu vendrás conmigo...
conmigo vendrás del brazo.
Tú… muchacha y mis amigos…
Todos iremos del brazo…

Post anterior sobre Líber Falco: El poeta del naufragio.