lunes, 23 de agosto de 2010

Eduardo Darnauchans... Rescatando palabras (grabación inédita)

Eduardo Darnauchans en 1983 (foto gentileza de Fernando Da Rocha)

Tal vez por esa rara confluencia de caminos que siempre tuvimos con Eduardo Darnauchans... mi querido Darno, esta noche mientras escuchaba "Zurcidor" y pensaba en alguien muy querido... alguien que allá en el Sur anda necesitando abrazos, una vez más el Darno acude a la cita.
Vaya a saber uno qué es lo que hace que sucedan estas cosas.
Me llegó un correo de alguien que no conozco pero a quien le estoy más que agradecido. En su correo me contaba que un periodista de la revista "Entrebytes" (publicación ya desaparecida) le había realizado una nota a Darnauchans donde este hablaba sobre Alfredo Zitarrosa. La nota nunca se llegó a publicar y por eso hoy la hace más especial aún. Escuchar al Darno hablar de cómo conoció a Alfredo en casa del "Bocha" Benavídez, sus posteriores encuentros y su visión sobre el mito es un todo un documento. El periodista se llama Fernando da Rosa Morena y hay que agradecerle que haya remasterizado la grabación (extraída de una vieja cassette) así como también haber digitalizado la foto del Darno.
No es la primera vez que ocurre... cuando Cecilia necesita de todos sin excepciones... aparece el entrañable, el bueno de Darnauchans...
Al periodista Da Rosa, a quien me envió el correo con el archivo de la entrevista y al Darno, mi eterno agradecimiento... 
A la Ceci... mi mejor abrazo.
Lo comparto entonces...



Cuenta el periodista Fernando da Rosa:


“Lo que adjunto es una grabación de Eduardo Darnauchans, cuando le hice una entrevista para Entrebytes (una revista en CD-ROM que sacabamos con Posdata), la encontré revisando grabaciones viejas, creo que nunca fue publicada. 
El caso es que él cuenta una anécdota sobre Alfredo Zitarrosa y hablando de Alfredo también
dice mucho de él. La foto no se quien la saco, la encontré junto al cassette, sí se puede leer en el reverso, de su puño y letra, que dice "en mi "escritorio" de imprentaGarcía"(*) enero de 1983. Creo que valía la pena digitalizar la grabación y rescatarla.” (Fernando Da Rosa Morena)


(*) Por aquellos años, el Darno trabajaba como corrector para ganarse la vida, como tantos músicos y demás artistas uruguayos...)




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sábado, 21 de agosto de 2010

De sur a sur... salvaje y puro.


"He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur. No debe haber norte, para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte.” (Joaquín Torres García)

Marcelo Urtiaga (El Sur - Óleo sobre tela)

Ahí estaré - Hugo Trova


"...La lluvia que se llora, mancha que te mancha techos y miradas, igual que la luna, canta.

Cada gota llorada, cae finalmente dentro de una galera.
Galera de papel y barco.
Galera verde que te quiero verde.
Cuando alguien dirige el parche del bobo directamente al sur.
El sur, que fuma con la vista clavada en un adoquín, de pronto y repente: vibra. Tiembla.
Y pone, inevitablemente, su propio parche como segunda voz.
El sur, se escurre ausente de palabras y gentes, por su propia boca, hasta la brasa, para prenderse fuego y hacerse humo.

Y este nuevo humo, leve, liviano, con actitud casi solemne; pretendiéndose prestidigitador (ignorante por elección de límites o capacidades; sucede que en casos así, no es posible habilitar las reales limitaciones, porque nos quedaríamos quietitos), se quita la galera…
Para hacerla, primero, redecita.
Redecita donde cada pena –nacida en sur o norte, lo mismo es- se filtre.
Redecita capaz, de atrapar cada una de esas gotas, para procurarlas luego, remo.

Remo fuerte. Construido con lo que decanta de la pena –que a veces se viste de lluvias o distancias- y con el polvo que dejan en su sombrita los minutos al morir.
Argamasa que en si misma se resignifica.
Indisoluble.

El sur hecho humo, navegante es de una galera hecha barco, que hizo de la pena un remo.
Y desde ese puerto adoquín, guiado por estrellas que son un grito en el silencio, audible y claro; parte con la sonrisa –que también es silencio- por único timón.

Y la sonrisa, es risa. Y la risa, alegría. Alegría que se acrecienta, también sorda de límite, al ver que cerca de los techos de Carabanchel, enterados de una tristeza que maulla lluvia, otros Parches Corazón, se hacen orquesta. Orquesta que no da espacio a la pena.
Que con buenas palabras bien abrazan. Bien comparten. Y bien se ocupan.
¿Y cómo no hacer de tamaña alegría, festiva vela?
Si no existe viento más limpio que el querer del amigo. Querer que es naranja, o silencio, querer que es golondrina y peces.
Motivo más que suficiente, para atiborrar mostradores de copas y festejos.

Y pasa más aún:
El sur sabe, que el norte en verdad, es Sur también.
Por solo ser Sur, el sur sabe.
Sabe que bien pronto el Sur, podrá hacerse abrazo en el Sol y en la Luna.
Porque ellos le buscan. Porque ellos siempre le esperan.
Y porque ellos bien comprenden.
Y jamás abandonan.
No saben de abandonos.
Solo de presencia.
El Sol y la Luna, llevan en su Sur corazón, todo lo sabio y todo lo fresco del abrazo. Que es eterno.

Pasa, que el Sur les enseñó. Y ellos bien aprendieron.

De sur a sur. Siempre, de ida y vuelta, salvaje y puro.
Tu lucecita, faro.-
F."

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miércoles, 18 de agosto de 2010

Tristeza...


Voz: uno
Música: "Tristeza" por Chango Spasiuk y "lluvia sobre los techos de Carabanchel"



Tristeza

digo tristeza y no lo es
porque no es ausencia ni reproche
te pienso y te me hacés lucecita en la ventana
sucede que esta noche,
el mar se me hace ancho y yo me siento isla
a esta hora y a miles de kilómetros de distancia
allá estarás vos desparramando ternura
y más acá estoy yo, mirando el cielo de madrid
este mismo cielo que está a punto de llorar…

la noche está por llorar
y es de puro compañera nomás
recién vuelvo de caminar carabanchel
y la plaza estaba quieta
y no aguanté tanto silencio
y me paré y busqué el sur
y te envié mi mejor beso
y fue entonces cuando los árboles
comenzaron con su rumor
de ramas que se acarician
iniciando el juego de las sombras

Y acaso sabrá este cielo?/
acaso sabrá este silencio?/
alguien sabrá escuchar mi grito?/
a esta hora, que es la hora de los amantes
cuando las camas crujen y los cuerpos sudan
cuando tu pecho y el mío
deberían ser puerta abierta
y tus manos buscarían las mías
y tu boca se me hace fruta madura
decido hacer nido en tu pelo
y posada en tus pechos…

pero nuevamente el mar se me hace grande
y la distancia se transforma en tristeza
y yo no quería…
porque nada de lo que me une a vos
puede ser triste ni lejano
tan solo amor y alegría
pero esta noche Madrid queda lejos de todo…
de mis afectos, de mi gente y de vos

tal vez mañana, al saludarme frente al espejo
todo me parezca regresar a su kilómetro justo
a su hora exacta/
tal vez pueda sentir tu olor
escuchar tu voz
besar tu rostro
pero esta noche sin luna
de zambas, milongas y chamamés
de gaviotas suicidas en mis playas vacías
de estar cansado de no tener un puto mango
de no poder abrazar al sol y a la luna

esta noche…
solo pido un instante de tregua
quiero mirar arriba y empaparme
con esta lluvia que comienza a caer
de puro compañera nomás… comienza a caer
vieja Madrid…
compañera entrañable
de mis desvelos
de amigos y mostradores
de gatas y gatos compañeros de vasos vacíos
vos me entendés y por eso llorás

porque su ausencia duele
porque esta noche
quisiera abrazarla y susurrarle
al oído tanta palabra ahogada
tanto amor jamás imaginado
el que también duele
el más puro y el más salvaje
de todos mis amores.

G.T.
(Madrid - agosto'10...escrito entre chamamés en una noche de lluvia y soledad). 

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martes, 17 de agosto de 2010

Todo... todo... todo va a estar bien.



Bem que eu me lembro
Da gente sentava ali
Na grama do aterro, sob o céu
Ob-observando estrelas
Junto à fogueirinha de papel...
Mas, se Deus quiser!
Tudo, tudo, tudo vai dar pé
Tudo, tudo, tudo vai dar pé
Não, não chore mais
Menina não chore assim!
Não, não chore mais
(Bob Marley)

Cuando ya nada parecía darte un solo minuto de respiro, 
cuando la noche se estaba haciendo eterna… 
vos como siempre con tus ganas, tu sonrisa y tu sol a cuestas… 
iluminando el camino, el propio y el de los que caminan contigo....
Granada, Dénia, Montevideo... Tacuarembó.
Por eso mujer… não chore mais… woman no cry.
Todo, todo, todo va a estar bien.
Feliz cumpleaños!

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sábado, 14 de agosto de 2010

Esperanza - Angel González


Voz: Angel González
Música: "Divenire" Ludovico Enaudi



Esperanza - Angel González

Esperanza,
araña negra del atardecer.
Te paras
no lejos de mi cuerpo
abandonado, andas
en torno a mí,
tejiendo, rápida,
inconsistentes hilos invisibles,
te acercas, obstinada,
y me acaricias casi con tu sombra
pesada
y leve a un tiempo.

Agazapada
bajo las piedras y las horas,
esperaste, paciente, la llegada
de esta tarde
en la que nada
es ya posible...
Mi corazón:
tu nido.
Muerde en él, esperanza.

Ayer, León Felipe se preguntaba si ya no había locos, mientras Jesús Quintero lanzaba su "moriré de pie". Hoy es el viejo Angel González el que una vez más y en momentos difíciles, me habla bajito al oído. Su voz susurrante, llenita de whisky a las tres de la mañana, de aguantar mostradores con luna... es su voz la que vuelve nuevamente trayéndome la esperanza.
Como en aquella tardenoche, cuando en la sala de la UCI... donde todo era blanco. Hasta la muerte.
Y de pronto comenzó a sonar aquella música de Enaudi y luego la voz del bueno de Angel diciéndome... "te acercas, obstinada, y me acaricias casi con tu sombra pesada y leve a un tiempo."
Hoy me levanté feliz, contento.
Hacia tiempo que no me saludaba en el espejo.
Hoy me sorprendí al hacerlo.
Y me sonreí.
Y me dije que ahora sí... definitivamente "mi corazón: tu nido. Muerde en él, esperanza."
Vos mordé... mordé fuerte... ahora y para siempre.


(Mi agradecimiento eterno para Laura Barrachina, Julio Valverde y la producción de "El Ojo Crítico" de Radio Nacional de España web: el ojo crítico)


*

viernes, 13 de agosto de 2010

Acerca de Jesús Quintero y la locura...



"A veces tengo miedo de caer en la tentación de convertirme en un hombre que vaga sin sentido. 
A veces creo haber perdido la sana locura y el aguante de tiempos atrás.
Pero no es así, conmigo no podréis. 
Y eso que tengo miedo. 
Miedo de nada haya cambiado y nada hemos aprendido…" 
(Jesús Quintero)

Lo recuerdo caminando hace muchos atrás por 18 de Julio rumbo a la Plaza Independencia. 
Vestido con un largo sobretodo negro y envuelto en un pañuelo palestino. Llevaba varios libros bajo el brazo. Su figura me recordaba a la de aquellos poetas del siglo XIX. Sin embargo había un brillo en su mirada que lo hacía diferente. 
Eran tiempos de “El perro verde”, un ciclo de entrevistas grabado en Buenos Aires y Montevideo. Particularmente recuerdo la entrevista que le realizó a Marta Gularte, de quien Jesús Quintero supo sacar lo mejor y lo peor de aquella extraordinaria mujer. 
Volví a reencontrarme con Quintero una vez llegué a España. 
Su programa “El loco de la colina” en TVE era una fuente de agua fresca en el desierto árido de la televisión española. Sus reflexiones, sus opiniones, su compromiso frente a la vida, su espíritu libertario, su coherencia… hicieron que finalmente desde los ámbitos de poder cometieran el peor de los pecados hacia Jesús Quintero. Trataron de domesticarlo, le impusieron nuevas reglas y así fue que nos quedamos sin “El loco”.
Finalmente y en un acto digno de agradecer, la Televisión de Andalucía le abrió sus puertas. 
“Ratones colorados” se llama su actual programa. Pocos o ningún programa emitido por una cadena regional tiene tanta repercusión en toda España. Allí Jesús se siente en casa y no se calla… 
Nosotros, agradecidos.
Entre tanta televisión basura, de tetas recién hechas, de bocas hinchadas, de culos perfectos… 
Donde la frivolidad campea a sus anchas… 
En un país donde la tasa de paro es del 21% (llegando al 25% entre los jóvenes y al dramático 30% en el colectivo de los inmigrantes), donde los sindicatos siguen sin aparecer… con sus dirigentes encerrados en sus despachos, mientras afuera la gente ya no sabe que hacer para pagar su hipoteca, su alquiler… 
Un país donde un gobierno que dice llamarse de izquierdas, aprueba una ley laboral reaccionaria. Tanto que ni siquiera el propio Aznar se animó a presentarla… 
En medio de todo esto, Jesús Quintero lanza un grito a través de su programa de televisión. 
Al igual que León Felipe cuando gritaba su:

“Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos.
Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto
y ... ¡Ni en España hay locos!
¡Todo el mundo está cuerdo,
terrible, monstruosamente cuerdo! ...”

Y yo, que a veces también tengo miedo de haberme vuelto cuerdo, cuando hago la cola del paro y hablo con la gente digo no… yo no.
Al igual que León Felipe, Jesús Quintero y tantos más… con nosotros no podrán.
Prefiero morir de pie, antes que arrodillado frente a los mercaderes de la desilusión y la injusticia.

Una vez más reivindico la locura…
La locura y el orgullo de seguir creyendo en las viejas utopías.
Por los locos y por la vida…
Que así sea.

Agradecimientos:
Jesús Quintero www.jesusquintero.com
El Silencio - Productora de Radio y Televisión

link: http://elgatoutopico.blogspot.com/2007/04/ya-no-hay-locos-amigo-len-felipe.html

martes, 10 de agosto de 2010

Ay lunita tucumana... tamborcito calchaquí



Hoy, miércoles 11 de agosto, Laura está cumpliendo años...
A la artista capaz de emocionarte con su voz gaditana... y sobretodo a la amiga,
Felicidades!

Homenaje a Mercedes Sosa – Sala Galileo Galilei (Madrid)
Laura Granados: Voz y teclados
Alberto Granados: Guitarra
Omar Flores: Voz y bombo legüero

Yo no le canto a la luna
porque alumbra nada más
le canto porque ella sabe
de mi largo caminar.

Tal vez porque hace días que ando con esta zamba dándome vueltas…
Porque de andar caminos cantando bajo la luna… sumando compañeros almas, mirándonos a los ojos, reconociéndonos… entonces se te aparece la gente buena.
Saber que uno no está solo… que hay miles de hombros almas donde apoyarse.

En algo nos parecemos
luna de la soledad
yo voy andando y cantando
que es mi modo de alumbrar.

Cuando los sentimientos señalan al Sur. Cuando somos capaces de borrar fronteras y trapos que nos impusieron los de siempre. Cuando cerrás los ojos y podés escuchar las gaviotas del puerto de Cádiz, el sonido de los pasos de alguien muy querido por la calle Corrientes, el mar que besa las arenas de Malvín y se va… y al escuchar al bueno del tucumano Omar cantar “Lunita Tucumana”… ocurre entonces que sentís que todo se pone lento como el buen vino, que el verde te inunda el alma y que la vida puede más…

Perdido en las cerrazones
quien sabe vidita por donde andaré
más cuando salga la luna
Cantaré, cantaré
a mi tucumán querido
cantaré, cantaré...
(Atahualpa Yupanki)

viernes, 6 de agosto de 2010

Por todo lo que vendrá...


Por todo lo que vendrá...



Otoño (La Margarita)
de Mauricio Rosencoff y Jaime Roos

Aquella tarde de otoño era dorada
árboles y casas tras un tul amarillento
las copas calmas, el cielo tenue, el sol más lento.

Sus ojos sonreían, estaba enamorada...
caminábamos los dos la hora encantada
en que el farol garúa su primer aliento
cuando salta a su paso un presentimiento:

“Dios mío” dice “que nunca pase nada”
“que puede pasar” Nada. Nada va a pasar”
“No sé…no sé”. Es que todo esto es tan hermoso”

Nos besamos con miedo y volvimos a andar
pero tanto silencio se nos hizo penoso
entonces eligió hojitas secas para pisar
y el juego volvió el dorado más luminoso.

miércoles, 4 de agosto de 2010

3 de agosto... y una canción desesperada.




Gracias!
Aunque haya eliminado el post, me siguen llegando correos y llamadas al móvil.
Estoy asombrado de la cantidad de gente que hay... siempre está la gente.
Y más aún... los amigos, los compañeros y las compañeras de vida... siempre están.

Esto que sigue a continuación habla más que mil palabras dichas por mí.
Y no tengo otra opción que compartirlo con mis amigos.
Amigos de mostrador, de lunas compartidas, de caminos cruzados...
A todos ustedes, mi mejor canción murguera...

Escribió Flor...
‎"Hay veces en que afuera, duele.
Existen veces en que los dedos se erizan, y tocar, es solo hostil.

Esas veces en que el corazón se nos cae dentro del cuerpo, y la mirada se hace vidrio.
Cuando el aire se nace piedra en el centro de la garganta.
Cuando las palabras son violenta cadena aferrada a la propia cabeza.
Cuando al caminar hacia delante, se nos ensucia la frente, cal y arena.

Hay veces, en que todo aparenta ser una mierda.
Y nuestra sangre, laberinto críptico, se encoje de hombros ante el pedido de soluciones (...)"
Y cuando pasa así, cuando sentimos que el próximo paso dará exactamente al vacío, y no tenemos más opción que darlo -a pesar de todo-, nace un escalón.

El escalón es red y aire. El escalón lleva el nombre de un amigo.
Y de pronto vemos, que no es solo un escalón.
Sino todo un camino.

A esos amigos -que en este caso no son los míos, pero ya como a los míos quiero- que procuran cuidado, abrazo y risa; a esos amigos, yo les dedico mi abrazo. El más agradecido, el más sincero, el más sentido.

Por hacer cantar a luciérnagas silenciosas.
Flor.-

lunes, 2 de agosto de 2010

Vera Sienra.


Cuando estuve el año pasado en Montevideo, todo el tiempo ocurrián cosas.
Los abrazos postergados que se sucedían minuto a minuto. El reencuentro con los mozos de La Pasiva de la Plaza Independencia... con Carlitos, el vendedor de diarios de la puerta del Hispano... la vieja Mecha en su puesto de banderas frente al Mercado de los Artesanos y por supuesto la familia y los amigos.
En los estudios de Emisora del Sur, mientras esperaba que terminara el programa de mi broder Macunaíma (El Faro), entró en el estudio una de las mujeres más bonitas y comprometidas con su tiempo… la entrañabla Vera Sienra.
Cantautora y artista plástica.
Entre otras muchas cosas, con Vera nos une nuestro amor por la poesía de Líber Falco.
Acerca de Vera escribió Macunaíma: “A los uruguayos, en general, les cuesta decir estas cosas. A mí, en absoluto, porque mi sangre brasilera sabe cosas que la propia razón desconoce. Admiro y quiero a Verónica Sienra desde hace muchos años, la extrañé tanto en su exilio de la canción, que temí volverme un baboso zalamero cuando ella regresó.”
Y lo entiendo… cuando una mujer como Vera tiene ganas de cantar… a uno no le queda otra que abrazarla.

(Buscando algún video de Vera en youtube, me encuentro con esta joyita. Hugo Trova, cantautor milonguero él, está radicado desde hace algunos años en Italia e invitó a participar a Vera Sienra en un espectáculo. Eduardo Yur los acompaña en guitarra... una belleza)

viernes, 30 de julio de 2010

Gatos de Atilio Duncan Pérez (Macunaíma)





Para el "Gato" Alquinta de los Jaivas, 
el "Gato" Artagaveytia y el Gato Utópico.

Los gatos son unos bichos extraños, con marcada personalidad y sutiles modos.
Ya escribí:
¨Del párpado ese
de la luna
que le guiña a tu vaso
de noche
cuando la muerte te observa
desde los ojos de un ebrio
cae una lluvia de gatos tibios
gatos solidarios
por los zaguanes
sinuosos como tangos oscuros
interrogando a tu paso apurado
gatos
pequeños duendes ronroneando
en el hueco de tus manos
lazarillos
guiándote a través de la angustia
cuando se encienden
los ojos de la noche
el fuego eterno de los gatos
cuando la luna llora contigo
perdededor de baraja brevemente
y son las cuatro de la mañana¨
Atilio Duncan Pérez
Macunaíma

miércoles, 28 de julio de 2010

Agarrate Catalina... la murga... la historia de mi vida...


“Dijo Gabriel…. Ayer por un momento, Madrid escuchó en una esquina el canto murguero de la Cata, la batería haciendo marcha camión y las emociones que se dispararon como papelitos de colores al entonar la penúltima retirada. Por un momento me pareció oler los malvones plantados en viejas latas de aceite, el humo del parrillero del tablado cuando se apuran los chorizos… por un instante Madrid escuchó el viejo canto murguero…”... ayer, en el facebook de La Catalina.

Ahora...ya se fue.
La murga cantó la retirada y se fue.

El teatro de La Latina, como si fuera un tablado montevideano al terminar el carnaval, apagó sus luces. El cartel anuncia viejas funcionas de noches ya pasadas. El murguista se quita el maquillaje y vuelve a su vida diaria. Siempre me pregunté… qué hará un murguista en invierno?

Acaso en noches de luna llena, cuando el cielo pinta la noche de azul… y se escucha el eco de los viejos cantos murgueros cruzando los barrios montevideanos, una sonrisa le ilumine el rostro.
Melancolía de los arrabales… canta Tabaré Cardozo... la voz de la poética murguera.
Para quienes nos criamos rompiéndonos las rodillas corriendo entre las mesas del tablado, esperando a que llegara el camión de Palán-Palán, la Escuelita del Crimen, Añoranzas Negras… cuando llegaban los Asaltantes con Patente, Diablos Verdes, los Patos Cabreros… más tarde La Soberana, La Bohemia… esperar a los murguistas para pintarnos la cara era de las cosas más lindas que nos podía pasar. Noches del Club Capitol…

Más tarde, en tiempos de La Reina de la Teja, de Falta y Resto, Curtidores, Gaby’s y Klaper’s… balconeando a las muchachas del lugar desde el murito del teatro Alfredo Moreno, en pleno corazón de Malvín…
El olor de los jardines recién regados, los parrilleros humeando mientras se apuraban los chorizos, los tachos enfriando la cerveza… la fiesta del barrio.
Como decía el Gato Morgade… carnaval es el tiempo en el que la plebe se convierte en la aristocracia del barrio.
Y luego fueron mis hijos quienes se pelaban las rodillas en los ensayos de Contrafarsa allá en Sayago o en el Sindicato del Vidrio, la casa de los queridos Diablos Verdes del Gallego Iglesias, lugar desde donde se lanzó la huelga general del '73.
Los mates compartidos con Marcel y el Pitufo mientras se daban los últimos toques a los coupléts… o aquella mi última noche carnavalera en Montevideo, cuando nos abrazamos llorando con el "Canario" Villalba y Albino Almirón festejando el primer premio en el carnaval 2001 de los viejos Diablos Verdes…

Tuvieron que pasar muchos años para volver a estar frente a una murga. Hace tres años Araca llegó a Dénia en medio de su gira por España. Nuevamente el abrazo… con el Cebolla, con Carlitos… recordar con el Memo Cortés a Daniel… que recién se nos había ido de gira.

Ahora Madrid… la Catalina llenó con su canto murguero el corazón de La Latina.
Me sorprendí viendo como los españoles y un amigo italiano se emocionaban con las retiradas que se sucedían desparramando papelitos de colores.
Al entonar la última de las retiradas, la murga que sale a la calle y ahí la fiesta es completa. La gente que pasa por el lugar que se integra a la fiesta y la murga que da nuevamente lo mejor de sí.
Cantando… echando el resto, con los bajos que te despeinan… la cuerda de primos jugando y la tercia pintando acuarelas allá arriba… bien arriba, mientras la batea crece y crece...
Comprobar la humildad de Tabaré Cardozo, ese gorrión murguero que una vez que comenzó a volar ya nadie lo puede parar. Las anécdotas y la promesa de encontrarnos en Cádiz en el próximo setiembre.
Ya se apagaron las lucecitas de colores del tablado. El parrillero humea sus últimas brasas…
Aún resuenan los últimos acordes de la retirada…
La murga una vez más que produce el milagro...
Es la murga... La historia de mi vida...


lunes, 26 de julio de 2010

Enrique... un peruano en Japón.

Pensaba escribir sobre las emociones desatadas anoche cuando La Catalina inundó de cantos murgueros el corazón de Madrid...
Pero recorriendo blogs amigos me encontré con un post del bueno de Enrique y ya no tuve opción.
Esto que sigue a continuación, me confirma que no hay trapos ni himnos ni fronteras que nos puedan separar.
La buena gente, la gente buena como Enrique... un hermano peruano que conocí hace ya unos años atrás lo confirma.
Enrique vive en Japón, yo en España... miles y miles de kilómetros nos separan.
Lo que no puede separarse jamás, son estas renovadas ansias tan libertarias como genuinas. Celebro esta sagrada comunión con mi gente, con mis amigos.
Es cierto, estaremos desparramados por el mundo pero nunca... nunca caminaremos solos.

Enrique emigró desde su querido Perú a Japón en 1989.
link: http://www.nipobloc.com/2010/07/redoblar-por-los-desaparecidos.html

A redoblar por los desaparecidos.

Cuando era chico lo único que sabía del Uruguay era lo aprendido en el curso de geografía. Luego, más tarde, aunque no muy tarde descubrí otro Uruguay: el de Artigas, en las letras de Onetti, Benedetti, Gelman, Galeano; en la música de Zitarrosa, Viglietti; y entre otros grandes nombres que no llegan hoy a mi memoria; y claro, en los cientos de historias de sus ciudadanos detenidos, torturados, asesinados y desaparecidos por la dictadura militar(1973-1985).
Hace algunos años atrás conocí a Gabriel y su 'El Gato Utópico' , con él aprendí a escuchar a El Darno, a Malena Muyala, un poco de murga y milonga. A comprender la lucha diaria de los hombres por vivir en libertad. Y sobre todo, a admirar al amigo, al compañero militante y combativo; al incansable guerrero de mil batallas, capaz de convertir en poesía su lucha contra la muerte.

Y en este andar y desandar entre la cotidianidad y la vida digital, como que me he olvidado de socializar (contradictorio ¿no?), leo blogs con el lector de feeds y digo que después paso a dejar algún comentario, pero ese depués nunca llega. Hoy recibí un correo electrónico con pocas buenas noticias que me hicieron reflexionar sobre ello.

El post original fue una nota solidaria con Gabriel y todos los uruguayos por la "Marcha del silencio", que cada 20 de mayo es convocada para recordar a los desaparecidos durante la dictadura. Aunque nunca es tarde, recordemos esa hermosa canción que es "A redoblar"

martes, 20 de julio de 2010

Elbia

Cerro de Montevideo (Gusuval)

"Hay una forma de amar
que es un modo de conciencia,
hay un amor que es paciencia
y otro que es solo aromar
cuál amor te podría dar
quien amara tu inocencia?
Milonga para una niña - Alfredo Zitarrosa





Elbia

tuvo que pasar mucho tiempo
mucho mostrador, mucho olvido
para que pudiera volver
a hablar de vos con voz
nada me pesó más en la vida
que tu ejemplo y tus sueños
eras tan frágil y tan dura
mi conciencia y tus desvelos

por vos/
aprendí entre reos y proletas
a caminar por el Cerro
por vos/
grité los goles del Robert Arzola
festejé las gambetas del petiso Gómez
años de luchas obreras
tus hermanos presos/el barrio triste
de Pantanaso con barricadas
de "chanchitas" chorros de agua
y vos/
por favor no me salgas bolche
dale nene no me hagas eso

después... 137 a Cibils y La Boyada
la barraca de Noria, bloques y cemento
el Toto, Juan y Floreal, planchada y asados
jardín con nardos y glicinas
y Angelita sentada en el porche
marcando tus tiempos y tus amores
mientras el Flaco de traje y bien peinado
te cantaba milonga para una niña

¿cuánto te debo?
la teem y las papas fritas
Pilán y Batman en la tele
mi primera comunión, el cura Sovisky
la túnica siempre blanca, los incalcuer lustrados
tu dulde de leche casero y tu pastafrola de crema
tus promesas por mis exámenes
de Malvín al Cerro caminando
tu bronca por mi primer cigarrillo
siempre tapándome frente a los viejos
y yo que creía habértelo pagado todo...

tanto amor por el hijo que no tuviste
y yo que no supe de tu muerte a tiempo
no quise saberlo/ no me lo dijeron
años después solo te pido
descansá en paz
por primera vez en tu vida
descansá en paz
yo sé por qué
ahora puedo decírtelo...

jueves, 15 de julio de 2010

Solo - Jorge Fandermole


Solo - Jorge Fandermole


Solo
como al aclarar está el lucero,
como el ojo pálido del cielo
va girando en la órbita lunar.

Solo
como el primer hombre de la tierra,
como el último lobo de Inglaterra,
como el viejo más viejo del lugar.

Solo
como uno va hilando sus ensueños,
como el monstruo que sobrevivió un milenio
y se esconde en una gruta bajo el mar.

Solo
como el que tiene la virtud del mago,
como el que conduce un pueblo hacia el estrago
mientras imagina la felicidad.

Solo
como el esclavo solo bajo el yugo,
como la conciencia del verdugo
o el único beso del traidor.

Solo
como un grandioso golpe de la suerte,
como cada uno frente a su propia muerte,
solo como un ángel exterminador.

Solo
como un dios que niegan sus criaturas,
como el que dio color a su locura
y pintó los cuervos y el trigal.

Solo
como está en su mundo cada muerto,
como la voz que calla en el desierto,
como el que dijo siempre la verdad.

Solo
como el que logra ver todo muy claro,
solo como la atenta luz de un faro
o el último minuto del alcohol.

Solo
como este mismo instante que se pierde,
como el único que ha visto el rayo verde
cuando se cayó el último sol.

Solo
como el que desentraña algún presagio,
como el único vivo del naufragio,
como todo el que pierde la razón.

Solo
como el que se extravió sin darse cuenta,
como un ave ciega en la tormenta,
así estoy en el mundo sin tu amor.

Solo
como si fuese un animal eterno
clavado en la puerta del infierno,
así estoy en el mundo sin tu amor.