miércoles, 3 de mayo de 2006

Hoy estoy feliz

Hoy estoy feliz... Confieso que a estas alturas de la vida, uno no se sorprende así nomás... pero hoy es distinto, muy distinto. Para quienes seguimos creyendo en las utopías, es todo cuesta arriba. Pero la gente está, siempre está la gente por encima de todo. Y no hay nada más lindo que oír cuando la gente dice: “basta... hasta aquí aguantamos... no va más”. La puta que es lindo. Ayer, 1º de Mayo... justo un 1º de Mayo... la gente llenó las calles de EE.UU. Las cifras hablan de 1 millón en Los Angeles, 500 mil en Nueva York, sumado a las otras manifestaciones realizadas en más de 50 ciudades. Otro Katrina para Bush, pero esta vez de gente. Y vaya que tiene mérito, porque una cosa es salir a manifestarse en cualquiera de nuestros países, pero en el corazón del Imperio... es bravo, pero cuando ya no hay nada para perder, cuando se nos trata como esclavos, cuando se vive con miedo, entonces... uno aguanta hasta que un día revienta.
Ayer sucedió eso, la gente explotó. Fue la demostración más grande que se recuerde en EE.UU.. Jamás, los sindicatos norteamericanos fueron capaces de convocar a tanta gente. Ni siquiera el movimiento encabezado por Martin Luther King lo hizo... No hay mejor síntesis que la de ayer para demostrar la equivocación de las recetas sangrantes del F.M.I., del Banco Mundial y de la política llevada a cabo por Bush y Cía. Estoy contento por la gente. Aunque los uruguayos llegamos a EE.UU en avión... hoy yo también soy uno de ellos, los “espalda mojada” los que cada noche intentan cruzar el desierto. Hombres, mujeres, niños y viejos corriendo por el desierto en la más increíble oscuridad, perseguidos por los guardias fronterizos, por perros amaestrados, y por las fascistas milicias paramilitares. Vergüenza les debería dar... Pero hoy es el día de la gente, mi gente . Estoy feliz por Cecilia, Bettina, Estela, Gaetano, Giuliano, Camilo, Luciano, Laura, Miguel, Héctor, por mis secuaces del Atlanta Journal y por todos aquellos compañeros de ruta que fui dejando allá en Atlanta a lo largo del viaje.
La segunda gran noticia que me sacudió este 1º de Mayo fue la nacionalización de todos los hidrocarburos llevada adelante por el presidente de Bolivia, Evo Morales. Sinceramente, al comienzo tenía mis dudas acerca de si la cosa iba en serio, si sirve para algo... a lo mejor “el” Evo se apuró... no se... en definitiva...tenía dudas. Pero a lo largo del día se me fueron disipando. Fue ver la cara de Matías Pratt en el noticiaro de Antena 3 TV mientras daba la noticia lo que me confirmó que el asunto pintaba bien. Para rematar la cosa, Cadena Ser, una radio de izquierdas como dicen por acá... pero ojo!!! izquierdas a la europea, eh? O sea... siempre políticamente correctos, con un discurso a medias, liberales... Bueno, el programa de la mañana de Cadena Ser no tuvo desperdicio, porque se les fue todo el protocolo por el water... Un comentarista llegó a decir que había que demostrarle a Evo Morales que con las empresas españolas no se juega... Si, definitivamente lo que hizo Evo fue “grosso”. Ahora me doy cuenta. Aunque lo único que hizo fue plasmar en un decreto lo que la lógica indica. O sea, que el gas y el petróleo que salen de la Pachamama son bolivianos. Ni más ni menos. Pero a los educados señoritos europeos y norteamericanos eso no les gusta. Para colmo, un “indiecito” y encima... el “indiecito” lo hizo luego de reunirse en La Habana con Chávez y Fidel. Basta... es demasiado fuerte para un solo día. Pobrecitos los Zapatero, los Ratto, los Chirac... de Bush no quiero ni hablar... en menos de 24 se tuvo que comer los dos platos.
Ahora es de noche. Estoy un poco más calmado de mi euforia. Y me pongo a pensar que hoy, 2 de Mayo de 2006 hay un hombre enorme... enorme... que vuelve una vez más. Aquel compañero asesinado en Higueritas allá por 1968, que cayó peleando por el pueblo boliviano, el Ché, hoy está más vivo que nunca en los rostros hambrientos de millones de bolivianos. Hambrientos si, pero con la llamita de la dignidad en sus manos. Esa misma llamita que nos cuidaron todos estos años, acaso 500 años, con la sabiduría y la paciencia del pueblo boliviano: la gran nación de los Aymará, los Guaraní, Chiquitanos, Ayoreos y Guarayos. No hay caso, como dijo Neruda “...Caramba, la primavera es inexorable.” Fin de un día feliz. Chau. Gabriel. Denia, 2 de Mayo de 2006.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

JODER ,PENSE QUE ESTABA LEYENDO
UN ARTICULO DE "MARCHA" ,(NO TE AGRANDES ) PERO ESTA BIEN ESCRITO Y DESARROLLAS EN LA ESCRITURA LOS SENTIMIENTOS DE MUCHOS "SUDACAS ORGULLOSOS DE SU CONTINENTE QUE HOY VIVIMOS EN ESPAÑA ,PERO CON EL CORAZON TODAVIA EN URUGUAY .
DISFRUTO LEERTE ,CREO QUE TE AYUDAS Y AYUDAS A OTROS MUCHOS A NO PERDER EL SENTIDO DE PERTENENCIA A NUESTRA TIERRA .
CREO QUE VAS A TERMINAR EN UN DIARIO DIGITAL DE NOTICIAS Y OPINION QUE SE ESTA DESARROLLANDO COMO ALTERNATIVA A LAS MENTIRAS OFICIALES .
ASI QUE ¡¡¡ ALERTA QUE CAMINA ....... !!!!!! .
ADELANTE Y SUERTE ,YA TE MANDARE ALGO PARA QUE LO DESARROLLES ,UN ABRAZO ,PITINGO CHICO,LANZAROTE (AQUI TU CORRESPONSAL EN CANARIAS - LANZAROTE)

El Gato dijo...

Pitingo Chico... así que tenemos corresponsal en Canarias!!! Nos vamos p'arriba nos vamos... Se agradecen los elogios pero más se agradece si un día de estos, usted Pitingo Chico, se pone a escribir algo, dele no sea malo.

Anónimo dijo...

Desde siempre supe que "escribir" para vos no era un hobby, sino tu mejor manera de expresar todo lo que se te iba apretando en el alma, triste o alegre, anecdótico o informativo. Cada vez que leo algo tuyo me quedo con ganas de más, es una mezcla de información con nostalgia y poesia que te dan ganas de seguir leyendo. Sé que participaste de muchas marchas en pro de la libertad, la justicia y la utopía, memorias que ya descansan en tu historia. Pero no sé cómo definirte lo que senti en mi última marcha en Atlanta, GA. Ponerme una camiseta blanca y salir a manifestar por una calle de un país que ni siquiera es el mio. Manifestar mis ganas de poder salir a la calle sin miedo, de que no quiero que me echen, de que aunque hayan firmado una ley, mi hija de 11 años no es ninguna criminal. Se te pone la piel de gallina. Es una mezcla de tristeza y a la vez de alegria al ver que hay demasiada gente a tu lado que grita lo mismo: SI SE PUEDE. Y porque somos tantos el grito se ha hecho muy fuerte. Ojalá nos oigan. A pesar de que nos están queriendo asustar el grito crece y con ese grito tambien crece nuestra esperanza. Será una utopía querer salir de las sombras? En fin, habrá que esperar. Tener paciencia en estos momentos es muy dificil, pero qué lindo es poder expresarse! Un abrazo muy fuerte y no dejes de escribir. Hasta prontito.

María Inés dijo...

Una muy buena crónica, envuelta en un halo mágico de convicciones, que como digo siempre, es agua fresca en el desierto.

CASANDRA dijo...

Como lo dicen más arriba:
"Cada vez que leo algo tuyo me quedo con ganas de más, es una mezcla de información con nostalgia y poesia que te dan ganas de seguir leyendo. "