viernes, 3 de octubre de 2014

No todo fue naufragar -poesía urgente-



Años atrás comenzaba a escribir en este blog. Y aquí fue donde nos conocimos. A veces venías vos a esta, mi casa. Otras, te devolvía la visita. Y a medida que caminábamos se sumaban nuevos compañeros y compañeras.
Y si bien hemos caminado juntos durante todo este tiempo, también hubo momentos en los que hubo que caminar solo.
Y a veces veíamos la luz al final del túnel y en otras, la nada.
Y pasaron los años y con el tiempo transcurriendo a nuestro lado, se sucedían una tras otro los momentos buenos y malos.
Algunos de ustedes ya no están aquí.
Simplemente se hicieron pájaros y ahora vuelan en otras bandadas, en otros cielos.

Y así seguimos andando.
Día tras día.

Y luego del blog vino la radio.
Y ahora, este barquito de papel hecho libro de poesía y al que no dudé en ponerle su título:
-No todo fue naufragar- (poesía urgente).

Como si de una cuestión de principios se tratara, si tuviera que sintetizar todo este tiempo transcurrido, no se me ocurre mejor nombre para el libro.
Porque no todo fue naufragar.

Un buen día zarparon varios barcos de papel, con la ilusión de llegar a otras playas, a otros puertos.
Y hoy puedo decir con alegría que en poco menos de quince días, “No todo fue naufragar” ha llegado a Irlanda, Argentina, Uruguay, México, Italia, Francia, Dinamarca, Holanda, Canadá y por supuesto a varias ciudades de España.
En Madrid me encargo yo personalmente de hacerlo llegar. Al caer la tarde-noche salgo a ofrecerlo por plazas, bares y tabernas madrileñas.
Y la respuesta no siempre es la mejor, claro está.


Pero yo sigo creyendo en este libro y no por la calidad de su poesía (aunque varios me dicen que les gustó y mucho...), sino porque en el hay tanto pero tanto amor depositado.
El diseño de la tapa y contratapa llegó desde Toluca, México de la mano de Cora Luna.
La foto de la contraportada es de Elena Burgos.
El prólogo de mi compañero de vaso y de vida, el poeta Mauricio Vidales.
Y cada libro, cada uno de ellos está armado a mano. No es una edición profesional, sino una auto-edición artesanal. Eso sí, con buen papel y tapa en cartulina y a color.
Si alguno de ustedes llegara a querer un ejemplar y no importa en qué parte del mundo estén, les aseguro que este barquito de papel es capaz de cruzar mares y océanos.


Para quienes pedir un ejemplar o más información sobre -No todo fue naufragar-, lo pueden hacer a través del siguiente link:
-No todo fue naufragar- poesía urgente. Información y Venta

Esta es la promoción de -No todo fue naufragar- que Elena Burgos realizó para la radio.
Actualmente está saliendo al aire en La Radio del Gato y por la 104.9 FM Radio Pimienta de Tenerife, Canarias.



Por todo lo anterior es que estamos contentos...
Porque al Gato Utópico se le sumó La Radio del Gato y ahora este libro de poesía.
Porque después de todo, la vida sigue.
Porque después de todo, sigue valiendo la pena.
Porque No todo fue naufragar.

Un abrazo azul.

El Gato.-

sábado, 2 de agosto de 2014

La noche y la rebeldía siempre vuelven.


Dejar de vivir la vida de los demás.
Aprender a vivir la de uno mismo.
-Hacele caso a la noche- escribí en aquel boleto de metro.
Me vacié. Di todo lo que pude dar. Hasta lo que no sabía, lo di.
Hoy regreso solo al camino.
Nada fue en vano.
Nada lo será.
Porque hoy vuelvo a sentir que la noche me pertenece
y que esta rebeldía/ sigue siendo mi mejor acto de inmadurez.

G.T. (en una noche rodeado de la nada, aquí... en la sierra y luchando/soñando con regresar a vivir en Madrid.)

(La foto es sobre un poema de Neorrabioso, a quien siempre le estaré agradecido por gritar/vomitar/amar sobre las paredes de Madrid.)


martes, 29 de julio de 2014

Acerca de una canción, mi vecino y la soledad.



No recuerdo bien si de esto hace 10 ó 12 días. Lo cierto es que me sucedió hasta ahora mismo. Me pasaba que cuando quería acordarme de una canción de esas que te levantan el ánimo, cuando comenzaba a cantarla... zas! Se me olvidaba completamente la letra y sin querer terminaba cantando “será mejor que te mueras, mejor que te mueras al fin”.

Justo ahora estoy viendo irse a mi vecino.
Mi vecino es un tipo raro. Buena gente, eh? Pero un poco raro...
Desde hace un par de días vive solo. Lo dejó su pareja.
Antes no teníamos una comunicación digamos... muy fluida que digamos.
Apenas un –buen día, cómo estás?- o –cúanto te vino en el recibo de la electricidad?-
Pero pasó algo que nos unió ya para siempre.
Ocurrió una mañana, fue hace dos meses atrás.
Desde mi casa pude escuchar que golpeaban su puerta. Me acerqué y pude ver por la mirilla que había cuatro personas paradas delante de la puerta de mi vecino. Éste les abrió y no pude resistirme a escuchar la conversación.
A esta altura del relato no interesa demasiado en qué consistió pero sí me parece justo decir que dos de ellos eran policías, un hombre calvo que dijo ser abogado y una señora que parecía ser la administradora del complejo donde vivimos.
Vamos... que le dijeron que tenía 15 días para llevarse sus cosas y dejar el departamento vacío.
Eso no es lo verdaderamente importante porque aquí casi todos estamos en la misma situación.
Lo realmente preocupante, lo dramático es lo que comenzó a sucederle a mi vecino, cambiándole dramáticamente su vida.
Día a día, noche a noche.
A los pocos días de recibir la ingrata “visita” que acabo de contarles, su pareja le dijo que quería separarse.
Tampoco voy a entrar en muchos detalles. Es más... él tampoco me contó mucho acerca del asunto.
Solo algunas cosas tales como que él seguía enamorado de ella como desde el primer día, que había soñado salir de este pozo... así textual me lo dijo... salir de este pozo juntos, tener un trabajo, mudarse a Madrid.
Ella y él.
Codo con codo y espalda con espalda.
Pero no pudo ser. Ayer por la mañana vi por el ventanal como se abrazaban despidiéndose mientras otra persona subía maletas, bolsas y cajas al maletero de un coche.
Dejé pasar unas horas y aprovechando que yo iba al supermercado, con el pretexto de preguntarle si necesitaba algo golpee su puerta. Me abrió y me hizo pasar.
Se sentó en una de las pocas sillas que tiene en el comedor y comenzó a hablar mirando al suelo. Tenía los ojos rojos de haber llorado. Pero ya no lloraba. Su voz, a medida que avanzaba su relato, se volvía cada vez más firme. Me dijo que había tomado una decisión. Que mañana (o sea hoy) se iría y para siempre y que dejaría la puerta abierta para que yo me llevara lo que necesite de su casa.
Le pregunté a dónde pensaba irse y me dijo algo así como que se iba a un lugar desde donde no se puede regresar. No entendí muy bien, pero acaso importa?

Ahora anochece en la sierra de Madrid.
Lo estoy viendo a él, a mi vecino, fumando mientras espera el autobús.
Apenas lleva una bolsa de viaje colgada al hombro.
Poca cosa para una vida tan larga, pensé.
Tal vez no lo vuelva a ver nunca más o andá a saber.
Tal vez un día de estos también a mí me golpeen la puerta un abogado, la administradora y dos policías.
Tal vez un día de estos la mujer que amo me diga que se va.
Tal vez un día de estos también yo decida irme para siempre.

Volviendo a lo del comienzo, con este asunto de mi vecino olvidé contarles que era lo que me estaba pasando. Resulta que desde hace diez o doce días atrás, a mí también me pasaron cosas jodidas pero mejor me las guardo para mí... Entonces quería cantar alguna canción de esas que me levantaran un poquito el ánimo... como por ejemplo esa que le escribió Goytisolo a su hija y la canta Paco Ibáñez... ya está!
Me acordé... Palabras para Julia se llama. Esa que dice cosas tan esperanzadoras como “...la vida es bella ya verás, como a pesar de los pesares, tendrás amigos, tendrás amor, tendrás amigos...”  pero la cuestión es que en ese momento, no la recordaba.
Es más, mirá... cuando empezaba a cantarla sentía como si se me hiciese un nudo en el pecho y se me olvidaba la letra.
Pero entonces se me aparecía otra canción... Una de Eduardo Darnauchans que dice así...
"será mejor que te mueras
mejor que te mueras, al fin.”(*)

(*) Dylaniana (fragmento) de Eduardo Darnauchans.-

viernes, 28 de marzo de 2014

27 de marzo - Día Internacional del Teatro.

Atahualpa Del Cioppo

Hoy 27 de marzo es el "Día Internacional del Teatro" y la cultura entera está de fiesta.
Hubo un tiempo en que fui socio de tres teatros montevideanos a la vez... Teatro El Galpón, Teatro Circular y Teatro de La Candela. Los tres fueron a través de su gente y de sus obras un viento de libertad en tiempos de dictadura. El Galpón primero desde el exilio y luego en la etapa de reconstrucción de la democracia.
Y hoy que es un día tan especial, quiero (necesito) personalizar en tres personas todo mi reconocimiento.
Al Maestro Atahualpa Del Cioppo, mi viejo y querido Atahualpa, uno de los fundadores del Galpón. Director de directores en teatro y en la vida, con quien no solo disfruté varias horas de charla, también me hizo querer más y más a Bertold Brecht, a Chéjov y a Pirandello.
A Enrique Buenaventura, fundador del Nuevo Teatro Colombiano y del Teatro Experimental de Cali. Llegará el día en que junto a otro caleño, el poeta Mauricio Vidales, brindaremos a su salud junto al árbol de mango donde está enterrado Don Enrique.
Y para el final, todo mi orgullo y mi admiración para una actriz valenciana llamada Elena Burgos, la mujer que amo y la que día a día y noche a noche, me enseña que aún vale la pena luchar por lo que uno cree.
Por todos ellos y por todos los que siguen luchando para que el mundo sea un poquito mejor cada día... VIVA EL TEATRO!

lunes, 24 de marzo de 2014

Naranjas de la China.-



Naranjas de la China.

Palabras desde el afecto
no pueden ser tan ciertas/
viajan/ y en cada nube/
en cada gota de lluvia/
olvidan lo que fuimos/
aquello que soñamos/
y hoy duermen para siempre
en el borde de tus sábanas/
y al levantarte
abrís la ventana/ y el aire fresco
que trae perfumes de niñez/
la mejor de todas mis patrias/
tan lejana y que sin embargo vuelve
en cada primavera asesinada/
la esperanza hoy arde en el pabilo de una vela
que alguien enciende allá en el sur/
es la hora del regreso/
pero si ni siquiera mi sombra sabe que debe seguirme!/
la calle se vuelve amarilla
como una foto enferma/
mientras una mujer duerme en el sofá/
y toda mi vida/ ahora cabe en una naranja de la china.

G.T.
(Valencia a comienzos de la primavera del 2014)

viernes, 7 de marzo de 2014

Leopoldo María Panero.


"Yo, que todo lo prostituí
aún puedo prostituir mi muerte
y hacer de mi cadáver
mi último poema."
Leopoldo María Panero.-


No estaba loco.
Fue el más cuerdo de todos nosotros.
No tenía a nadie.
Nunco tuvo a nadie.
Ahora no saben si incinerarlo, enterrarlo o qué mierda hacer con él.
Porque no hay nadie, no hay quien pueda decidirlo.
Anoche pensaba, mientras nos ametrallaba con palabras de fragmentación, que hay tanto escritor, tanto poeta, tanto intelectual al pedo... que darían años de su vida por ser considerados la mitad de lo subversivo y transgresor que fue Leopoldo María Panero. Y él, sin proponérselo, tan solo mirando a una cámara o a un punto fijo en la nada, con la naturalidad y la impunidad que sólo te da la locura, te destruía todos los padrenuestros que aprendimos de niños, te cuestionaba hasta el amor que sentías por tu madre.
Si llegara a existir el paraíso, seguramente en dos o tres días lo tendremos de nuevo por estas tierras. Porque seguramente el que manda, le daría la vida eterna para que no joda porque mirá si en una de esas charlas, Leopoldo María Panero le descerraja dos o tres versos y lo vuelve ateo.
Ahora ya es cuerpo inerte.
Ahora aparecerán los de siempre, el eterno coro políticamente correcto (son los mismos a los que si en vida les llegás a pedir un euro, son capaces de convertirse en sordos) diciendo que su obra lo sobrevivirá. Subiendo su foto en facebook y diciendo “hasta siempre Maestro, qué grande fuiste.”...
Igual que lo estoy haciendo yo en este mismo instante.
Pero a mí, la muerte me jode.
No la de todos pero sí la de gente como Leopoldo.
Porque no estaba loco.
Porque no tenía a nadie.
Porque nunca tuvo a nadie.

lunes, 2 de septiembre de 2013

La palabra muda.



todo el día revoloteando a su alrededor
y por más que le canto mi mejor canción
como si estuviera mudo o tal vez muerto
tan solo escucho la voz del contestador.

gt. (Torrente-Valencia agosto'13)

sábado, 17 de agosto de 2013

Paraguas



nosotros
en los días de lluvia
con los bolsillos llenitos de nostalgia
de un tiempo que ya ni siquiera sé si existió
y hoy como duele saber
cuando haya pasado este tiempo
tan solo recordaré
que nunca utilizábamos paraguas
en los días de lluvia.-

gt.-
agosto’2013
torrente (en una extrañamente lluviosa noche de verano).




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lunes, 10 de junio de 2013

La Noche Azul


Este próximo jueves 13 de junio, a las 23 horas de España, comenzamos un nuevo programa de radio.
Y lo llamamos "La Noche Azul".
Como dice Ale en la presentación...
"Desde una esquina cualquiera.
Desde alguna callecita empedrada de Buenos Aires, Montevideo o Madrid.
Desde donde nos alcance la vida...
Un programa creado y conducido por el Gato.
Comienza... La noche azul"

Además de salir por La Radio del Gato (laradiodelgato.blogspot.com), saldremos por Club de Radio de Buenos Aires, Argentina (clubderadio.blogspot.com) y en la 104.9 FM Radio Pimienta de Tenerife, Canarias.

Los jueves a las 23 hs. de España (17:00 de México, 19:00 de Argentina/Uruguay).
Y su repetición a las 5:00am del viernes de España (0:00 de Argentina/Uruguay y 22:00 del jueves en México) para que allí también, la Noche sea Azul.

Los espero y les agradezco la difusión.

sábado, 25 de mayo de 2013

Vidala para mi sombra.



"A veces sigo a mi sombra
a veces viene detrás,
pobrecita si me muero
con quién va a andar."
Julio Santos Espinosa

Escuchando la Radio del Gato, Jorge Cafrune decía y también cantaba, la "Vidala para mi sombra".
Y me detuve a escucharla.
Porque eso de "pobrecita si me muero, con quién va a andar" es un asunto muy serio.
Esos versos de Julio Santos Espinosa, poeta argentino nacido en Salta, fueron escritos con la tristeza de las almas tristes.
No puede haber otra forma de hacerlo.
Y qué hija de puta que es la muerte!
Cómo sabe de música!
Los hombres y mujeres del norte argentino saben de historias y justamente una de ellas cuenta que el bueno de Manuel Castilla trataba entre vino y vino, que don Julio no le escribiera a la muerte. Que eso era muy peligroso porque la muerte se enamora de uno y entonces viene y se lo lleva. Y don Julio, que entraba y salía del hospital cada pocos días, seguía escribiéndole a la muy puta.
Cuentan también, que cuando el poeta escuchó la grabación que realizara Atahualpa Yupanki de su vidala, bebió lentamente un sorbo de vino y dijo bajito: -No me convence la interpretación.-
Y dijo esto sin saber que en la voz de Atahualpa, él también estaba entrando en la leyenda del folcklore argentino. Al día de hoy, su "Vidala para mi sombra", es el segundo tema más grabado de la música argentina. Desde aquella primera grabación de Yupanki, pasando por Jorge Cafrune, los Falú, Mariana Carrizo, Pedro Aznar y tantos más.
Y no solo en Salta los hombres y mujeres cuentan historias.
Eso también sucede y mucho en Montevideo.
Y allí cuentan que al poco tiempo de morir Alfredo Zitarrosa, alguien encontró en su departamento de Malvín, allí en Almería y Concepción del Uruguay, una caja llenita de cintas con grabaciones inéditas de Alfredo.
De una de esas cintas se pueden escuchar a Zitarrosa y su alma., ambos cantando "Vidala para mi sombra". Y me lo imagino a Alfredo cantando y sintiendo esas estrofas de Julio Santos Espinosa como propias. Cántandole y hablándole a su sombra, rogándole que no se olvide de él, derramando su propio vino para que la vida beba con él. Y si acaso llegada la muerte, que sea ella, su sombra... la que brinde por él.
Y al rato de escucharlo a Alfredo nomás, me fui a caminar al bosque.
El sol tibio bañándome de tibieza.
Y cada tanto miraba hacia atrás, para saber si estaba mi sombra.

Vidala para mi sombra (Julio Santos Espinosa)

A veces sigo mi sombra
a veces viene detrás,
pobrecita si me muero
con quién va a andar.

Achatadita y callada,
dónde podrás encontrar
una sombra compañera
que siga igual.

No es que se vuelque mi vino,
lo derramo de intención,
mi sombra bebe y la vida
es de los dos.

Sombrita cuidame mucho
lo que tenga que dejar,
cuando me moje hasta adentro
la oscuridad.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Hoy vi pasar tus letras como olas...



Parece que la cosa viene de "anónimos".
Pero cuando llegan comentarios así, solitos se hacen post.
Y yo, eternamente agradecido.


Anónimo dijo...

Hoy vi pasar tus letras como olas, olitas que rompen en las piedras de la rambla sur. Porque solo al sur rompen así las palabras. Solo al sur el frío es frío y el calor pisa la tarde tan fuerte que apenas atinamos a tirar las cañas moribundamente desde la escollera.

Vos seguís buscando la utópica palabra y no te alcanzan los puntos cardinales para hallarla, no existe brújula ni bruja que te ate a la luz del sol, te volvés oriental en la noche, en la ochava de una esquina perdida entre el Prado y Malvín, entre tus 12 años y tu actual estado de gracia o desgracia.

Hoy vi tus palabras como penas, posándose en Denia, en el arbolito de tu plaza preferida, donde hablabas en árabe, te hicieron llorar y extrañar al sur un poquito cada día.

Hoy vi tus palabras entrar por el agujero negro de un metro en Madrid, iban rodando veloces en las risas de dos que parecían miles.

Será que no pararán de rodar?, llorar?, romperse en mil pedazos y rearmarse mágicamente en una espera que no te defraude a vos?

Esta noche, dentro de tu piel nocturna, volverán a caminar como hormiguitas hacia la lluvia, donde habita la dama de gris, donde comienza con certeza Don invierno, donde alguien imagina el aroma de un té con canela en una taza azul con lunares blancos.

RODELU-Mayo/13
08 mayo, 2013 14:35


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domingo, 28 de abril de 2013

Té con canela.



Volvió a nevar.
Por dentro y por fuera. 
La Primavera se tomó un descanso porque me dijo la otra noche que ella así no puede ser Primavera.
Que yo tenía que pensar un poquito sobre si quería que fuera primavera o tal vez, yo prefería que el invierno no terminara nunca.
Y que mientras yo no supiera la respuesta, ella se iba.
Y me dijo más, me dijo que a ella le dolía que yo disfrutara tanto tomar mi té con canela por las noches mientras frotaba mis manos en mi taza azul de lunares blancos para quitarme el frío y que ella así no podía seguir.
Yo la dejé hablar, total... -para una vez que habla- pensé.
Y mientras hablaba, yo la observaba de costado, como para que no se diera cuenta. Porque al menor gesto, ella se distrae y entonces ya no habla. 

Pero la otra noche me di cuenta que mientras hablaba, también lloraba.
Y yo, que no puedo ver llorar a una mujer, fue entonces cuando le pregunté: 
-Pero... vos querés ser Primavera?-
-No sé...- me respondió.
Después de un largo silencio, de esos silencios interminables, de los que me matan, se despidió diciéndome:
-Tal vez regrese en diciembre o tal vez no, no lo sé.- y se fue. 

Ahora estoy mirando por la ventana de mi habitación. El farol, envuelto en las ramas que se mecen por el viento, apenas ilumina. Entre penumbras, a lo lejos veo la luz encendida de una ventana. Y me pregunto si a esta misma hora, habrá alguien allí también añorando la Primavera. 
Queriendo que vuelva. 
Invocándola como estoy haciendo yo en este mismo instante. 
Hace frío y habrá que poner nuevamente las mantas para pasar la noche. 
Pero esta noche, no habrá té con canela.

gt. (sierra de madrid / abril'13 - mientras escuchaba a Ludovico Einaudi y la voz de Alessia Tondo en "Nuvole Bianche", en esta noche fría en la sierra madrileña, donde es cierto... hasta la Primavera se fue.)




Y luego de publicar este post, me puse a pensar acerca de la relación entre el texto que recién escribí y esta canción, cuya letra no entendía. Sucede que está cantado en salmantino, un dialecto italiano. Y luedo de mucho buscar, encontré el video traducido.


lunes, 22 de abril de 2013

El placer de ser uno mismo

Clarice Lispector


(Mientras hablaba con una buena amiga acerca de la vida y sus idas y venidas, en un momento me dijo "perdoná que te corte pero esperá que te mando un texto que tiene mucho que ver con todo esto.")


Entregarse por fin.
El placer es abrir las manos y dejar correr sin avaricia el vacío-pleno que se estaba aferrando encarnizadamente.
Y de repente el sobresalto: Ah, he abierto las manos y el corazón y no he perdido nada!
Y el susto: despierta, porque existe el peligro de que el corazón esté libre!
Hasta que se comprende que en ese dilatarse se encuentra el placer mucho más peligroso de ser.
Pero viene una seguridad extraña: siempre habrá algo que gastar. No hay que ser, pues, avaro con ese vacío-pleno: hay que gastarlo.

Clarice Lispector (Descubrimientos)

miércoles, 17 de abril de 2013

Soy un hombre del sur.




Que yo también soy un hombre del sur.
Por eso siento, lato, vivo, sufro y río.
Puedo equivocarme y me equivoqué.
Puedo pedir perdón y ya lo hice.
Puedo pedirte que no cambies nunca y también que no seas lo que yo quiero.
Puedo eso y mucho más.
Pero lo que no puedo ni quiero, es dejar de caminar con el corazón en la mano.
Y aunque me quede solo y desgarrado, eso no lo cambio por nada.
Porque yo también soy un hombre del sur.

G.T.- (abril/2013 - en la noche que al fin explotó la primavera)

El sonido inconfundible del flamenco de Jerez en la guitarra y el arte de Moraíto Chico.
La emoción que me produce verlo y escucharlo, sumado a los versos de Jesús Quintero(1).
Esa fue su última actuación en la tv andaluza.

Manuel Moreno Junquera, el “Moraíto Chico” murió el 10 de agosto de 2011 por cáncer de pulmón.
Que se llenen todas las copas con “finito”, como a él le gustaba brindar.
Que esta noche el aire viene de gloria... en memoria del Morao Chico.
Salud!

(1)el sur es una filosofía
un sentimiento
una forma de entender la vida y la muerte
el sur es corazón más que cabeza
intuición mas que razón
arte más que ciencia
pasión mas que reflexión
cante más que canto
devoción mas que obligación
-Jesús Quintero-

domingo, 31 de marzo de 2013

Pentagramas de esperanza.



Llueve... sigue lloviendo.
Desde que llegué a Madrid y de eso hace ya veititantos días, la nieve primero y la lluvia después.
La tarde se cuela por mi ventana. Todo está verde, queriendo florecer. Pero la madre natura parece querer negar el calendario.
El mate pronto, un cigarrillo humeante en el cenicero, mis manos cada tanto acariciando la lámpara tratando de encontrar un poco de tibieza.
-este tiempo que viene de huesos congelados- decía ayer.
Ahora, comienzan los primeros acordes de "Prosa", un poema hecho canción de Eduardo Darnauchans.
Una grabación del Darno para uno de sus mejores discos, "El trigo de la luna".
Y se aparecen los recuerdos de aquel tiempo. De cuando teníamos todo por delante.
Carlitos Da Silveira, amigo y cómplice de la vida del Darno, fue quien grabó junto a Bernardo Aguerre, las guitarras de aquel disco. Banda sonora de aquellos días.
Y lo recuerdo a Carlitos en mi departamento de Almería y Yacó, rasgueando su guitarra con los acordes de "Prosa", donde Darnauchans dice/canta/grita desesperadamente:
-aprendí y aprenderé voy aprendiendo/
me debo la canción de la sonrisa/
y me deben pentagramas de esperanza.//

Y se fue sin haber cantado la canción de la sonrisa.
Y se fue sin que que alguien le diera pentagramas de esperanza.
Así como así, o tal vez él, no supo verlos.
O no quiso.
De este tiempo, de estos días.
De la esperanza que anida en los brotes del árbol que tengo frente a mi ventana.
De la serenidad que vendrá después de la lluvia.
De estos días de congelados huesos.
Todo pasará.
También este tiempo de espera.
De soledad, que como decía Alfredo, apenas -son cuatro mundos, el de la mentira, el de la vergüenza, el del miedo y el de la soledad. Quien pudiera amar después de roto-.
Y dice más el Darno.
Dice que -una mujer colgada de la nada, una blanca terrible trapecista, me enseñó las canciones del peligro.-
Y es a esa misma señora, la muerte. A "la señora otra" al decir del Darno, a quien no pienso esperar.
Porque a mí también, me deben pentagramas de esperanza.

Prosa

Entre los labios levemente lila
de aquella muchacha desolada
aprendí la canción del desamparo

en la oreja azul del bichicome
escuché el murmullo lastimado
de la canción del último abandono

canciones y canciones y canciones
mi dentadura tristeció con ellas
y mi garganta se amigó con ellas

las cuerdas de guitarras imposibles
tocaron para mí por madrugadas
los acordes helados de mi miedo

una mujer colgada de la nada
una blanca terrible trapecista
me enseñó las canciones del peligro

he sentido la música distante
el minuet del perdido pasadizo
en el roce de muertos cortinados

palabras y de música palabras
concéntricas canciones mis memorias
(y después las canciones que he olvidado)

la letra de la lenta prostituta
la maestra de todos mis errores
y medias negras y penumbra tuerta

aprendí y aprenderé voy aprendiendo
me debo la canción de la sonrisa
y me deben pentagramas de esperanza.

Eduardo Darnauchans
El trigo de la luna, 1989.