lunes, 8 de junio de 2009

Acerca de las margaritas, Marosa Di Giorgio y las elecciones europeas.

Ayer, hubo elecciones para elegir al parlamento europeo.
Ayer, solo votó el 43% de los europeos.
Ayer, la derecha europea estaba radiante.
Ayer, la extrema derecha europea logró un significativo avance en Austria, Hungría, Eslovaquia, Holanda y Finlandia (la misma Finlandia que Mujica propone como modelo a seguir...).
Ayer, partidos neo-nazis europeos celebraron su crecimiento.
Ayer, el colmo de la estupidez sueca hizo que el Partido de los Piratas tenga ahora un eurodiputado.
Ayer, Esperanza Aguirre, Camps y todos aquellos políticos españoles sospechosos de corrupción, tuvieron mejor votación que cuatro años atrás.
Ayer, Berlusconi brindaba nuevamente rodeado de jóvenes virgencitas...
Ayer, la socialdemocracia europea era una triste mueca.
Ayer, la izquierda europea siguió su caída libre... y demostró una vez más que América Latina es el último bastión de esperanza que nos va quedando.

Mientras las colas del paro crecen sin pausa alguna, mientras las multinacionales amenazan con despidos masivos, mientras los sindicatos europeos aceptan bajar sus salarios a cambio de minimizar los despidos, mientras esos mismos sindicatos siguen sin movilizar a su gente... es cuando recibo una invitación de gente de izquierda para unirme a una campaña que impida alimentar a los tiburones con perros y gatitos... Ejemplos como este abundan... otros, también de izquierda, me invitan a firmar para evitar que una autopista pase a 3 km. de donde habita el lince ibérico... y antes que lo diga algún nacionalista-anarcosindicalista-ecologista... el pobre lince no tiene la culpa de mi enojo.
Es la constatación del triunfo del sistema.
Lo están logrando...
Mientras los gobiernos salvan bancos y multinacionales en una orgía de millones y millones de euros, hace poco más de dos días encontraron una patera dada vuelta a tan solo 10 millas de la costa española.
Apenas hubo 10 sobrevivientes, a los otros 18... se los tragó el mar.

Por ellos, hoy planté tres margaritas en mi terraza.
Porque necesito seguir creyendo que este presente no será el futuro.
Mañana habrá que juntar los pedacitos de utopía que nos queden y empezar de nuevo... una vez más y empecinadamente... comenzar de nuevo. Con mi "discurso de metralleta" a cuestas, así... comenzar de nuevo

Pero hoy... hoy solo quiero buscar refugio en mi jardín, en Marosa Di Giorgio y en las margaritas...


“Las margaritas abarcaron todo el jardín, primero fueron como un arroz dorado, luego se abrían de verdad, eran como pájaros deformes, circulares, de muchas alas en torno de una sola cabeza de oro o de plata. Las margaritas doradas y plateadas quemaron todo el jardín. Su penetrante perfume a uva nos inundó, el penetrante perfume a uva, a higo, a miel de las margaritas quemó toda la casa.
Por ellas nos volvíamos audaces, como locos, como ebrios e íbamos a través de la noche, del alba, de la mañana, por el día cometiendo el más hermoso de los pecados... sin cesar.” (Marosa Di Giorgio)

Al asomarme, te vi, rocío, y recordé el país de antes...

Al asomarme, te vi, rocío, y recordé el país de antes.

Antes es el más hermoso país.

Cuando por sobre todo ponías tu blanca fantasía, tu oscura confitura; hasta los mágicos claveles guerreros amanecían con un copete de plata, velada su taza de rojo café, de canela ardiendo.

Sobre la albahaca, el “diente de león”, las ciruelas, las milenarias hadas jovencitas que pululaban entre nosotros, allá, junto a los castaños y los robles.

Tu bordadura de luna asustaba a las arañas, que quedaban inmóviles; alhelí sobre alhelíes; lirio sobre lirios, lila de nieve. Por tus reflejos se perdía el rumbo de la escuela; llovías sobre las manos de mamá, que preparaba el desayuno, fuera, hacía los ramos —con su gran traje de baile y capelina— hacía las ensaladas de celeste lechuga y diabólico ají, las grandes ensaladas verdes y granates, con las cuales crecimos, vimos pasar los años y las clases, las muertes y las bodas, la vida de los cielos y la tierra.

Marosa Di Giorgio.
De: Clavel y tenebrario

(Las fotos son de nuestro jardín...)

6 comentarios:

Tamara dijo...

Muy bellas tus Margaritas, las palabras y la música...
Pero te juro que ver hoy las noticias fue muy triste...
Leía una nota sobre el Gringo Tosco en lo de la Brujita, el otro día y pensaba que falta hacen unos cuantos así, sino esto no cambia más, nos volvimos tan tibios...
Cuando nos vamos a despertar de una buena vez???
Espero que de este lado no nos lavemos las manos también, pero...
Besos!!

amelie dijo...

Sabía que tu entrada de hoy sería justamente para las elecciones. No me quedan muchos más comentarios por hacer que lo que ya has escrito, tan acertadamente... Da un poquito de vergüenza vivir en esta Europa, pero te confieso, amigo mío, que yo voté -por aquello de la conciencia democrática- y que lo hice en blanco -para expresar mi más enérgica protesta por la campaña de mierda (perdón) que se ha vivido en este país-. ¿Has oído hablar a alguno sobre Europa, sobre lo que teníamos que votar, sobre lo que nos jugábamos? Lo de las derechas (extremas o no) y su auge no me sorprenden lo más mínimo: primero por el alto nivel de abstención; segundo porque en época de crisis es mejor pensar que los malos son los de fuera y mejor echémoslos de aquí... Es muy fuerte, amigo, y muy triste también.

Lo que dices de la patera igualmente penoso. Ayer justo recibía un mail sobre la PANDEMIA (ooooooohhhhh) que se cierne sobre el mundo mundial explicando los motivos farmacéuticos para esta alarma social (bueno, no creo que esto sorprenda a nadie) y cómo hay males en el mundo (tercero, claro, entonces no importa mucho) que no salen en los medios a pesar de que sea mucho más fácil curarlos, poniendo un poquito de voluntad...

En fin, amigo, todo esto me provocó tu entrada de hoy. Nada nuevo bajo el sol, pero a pesar de todo reivindiquemos las margaritas y las utopías y la belleza por encima de todo. Lo que vi el otro día en el Reina Sofía (y que me recordó tanto a ti) fue el nuevo entorno en el que está el 'Guernica' que tanto te impresionó. Ya escribiré sobre esto. Seguro...

Amigo, sigamos creyendo en la gente. Un beso muy grande y siga plantando florcitas así, de colores...

Bea dijo...

Querido Amigo: Las utopías nunca se deben perder, porque si no...¿qué va a ser de este mundo?
Seguí plantando margaritas de colores,pero de muchos colores, para que nos iluminen e iluminen el alma de todos nosotros.
Un beso

Elizabeth dijo...

¡Qué hermoso es poder encontrar refugio en ese, tu jardín!
Las flores alegran el alma...

Dafne Ink dijo...

Había un programa de radio en el Espectador, que se llamaba Planetario, donde siempre decían que el de ellos era un jardín de gente. Sospecho que en tu casa, la gente es tanto o más bella que esas flores al sol.

Luis dijo...

Cuán lejos esto de la maravilla del Primer Mundo que nos venden por estos lares los medios de comunicación social, ¿no?

Indigna... ¿No aprenden de su historia, de su terrible historia, la que quieren confinar a libros de texto (cuando no desaparecerla, si pudieran, su historia de matanzas y conquistas)?

No ven que se están condenando a sí mismos.

Por estas tierras tenemos elecciones en breve. Lo triste es que de este lado tampoco aprendimos nada, pero a ver si en estas elecciones el electorado da una sorpresa y deja de votar a los de siempre, o a los que en las sombras se han aprovechado del Estado (cosa que dudo, pero la esperanza es lo último que se pierde).

Abrazo grande, Gato