jueves, 1 de diciembre de 2011

Todo está en orden...

Faro del Cabo de Gata (Almería)

La murguita del Sur - Bersuit




Ayer regresé a Collado tarde en la noche.
Fue una semana intensa, llenita de vida.
Lo que debía ser apenas un par de días en Dénia, se transformó en una semana.
Y no fue solo Dénia.
También fueron Valencia, Cabo de Gata y Granada.
Trámites, papeleos y preguntas.
En Dénia, Mauro y su sonrisa.
Otros amigos y sus cuestionamientos.
En Almería, el faro del Cabo de Gata iluminando la lluvia, mientras a vos... te llovían estrellas fugaces.
El amanecer compartido dentro del coche, la cueva y el Mediterráneo proponiéndonos demoras y veranos con sol y cubatas a tan solo 3,50.
En Granada el abrazo, los besos y otra vez vuelta a abrazar.
Hubo paseo por el Albayzín y nieve en Sierra Nevada.
La Alhambra que parecía más triste y el poema de Borges resistiendo al tiempo y a la nada.
La Bersuit a marcha camión una y otra vez, mientras el auto de la Paca devoraba kilómetros...
La parada en L’Alfáz del Pi, bocadillos y el abrazo al Gallego querido... el que hoy pervive a través de sus esculturas.
En el Turia los gritos adolescentes y la casi certeza de que sus padres ya ni hacen el amor.
No recuerdo cuantas despedidas van... 
Pero acaso importa?
No... mientras exista la certeza del reencuentro.
Estación de autobuses y atardecer en la carretera, con un sol escandaloso en el horizonte manchego.
Los techos blancos de los autos estacionados en la puerta de la urbanización me ayudan a asumir que estoy de nuevo en casa.
Apago la lámpara y repaso todo mentalmente.
Ya no quedan pretextos.
Todo está en orden.
Ahora sí.
Vuelvo al Sur.


"Asentamiento" (Bronce - 2001) Jorge Castro Flórez
Playa del Albir - L'Alfáz del Pi - Alicante


...

3 comentarios:

Rochitas dijo...

cuál poema ?
extraordinario tránsito de vida.

Ana dijo...

Nací en un barrio donde el lujo fue un albur,
por eso tengo el corazón mirando al sur.
Mi viejo fue una abeja en la colmena,
las manos limpias, el alma buena.
Y en esa infancia, la templanza me forjó,
después la vida mil caminos me tendió
y supe del magnate del tahur,
por eso tengo el corazón mirando al sur.

Mi barrio fue una planta de jazmín,
la sombra de mi vieja en el jardín,
la dulce fiesta de las cosas más sencillas
y la paz en la gramilla de cara al sol...
Mi barrio fue mi gente que no está
las cosas que ya nunca volverán
si desde el día que me fui, con la emoción y con la cruz
yo sé que tengo el corazón mirando al sur.

La geografía de mi barrio llevo en mí,
será por eso que del todo no me fui:
la esquina, el almacén, el piberío
los reconozco... son algo mío...
Ahora sé que la distancia no es real
y me descubro en ese punto cardinal
volviendo a la niñez desde la luz,
teniendo siempre el corazón mirando al Sur...
Eladia Blàzquez

el gato utópico dijo...

rochitas:
vaya al último post (poema de Borges).
tengo que comunicarme con você... escríbame que no encuentro su correo, sí?
saludos!

ana:
la hermosa Eladia... y yo también, tengo el corazón mirando al Sur, cómo no!