![]() |
| La primera foto subida al blog, la que luego se convirtió en imprescindible... |
(adaptación libre por El Gato, porque pintó nomás... solo por eso)
Sí Gato sí... tranquilo, vos tranquilo.
Te la debía y aquí ésta.
En éstos días se cumplieron 5 años de “El Gato Utópico”, que lo parió...
Aquello que comenzó con un saludo para vos mismo y siguió con un post sobre Evo Morales, también solo para vos... porque no te leía nadie. Y entonces te dijiste qué me importa si esto es un lugar para escribir lo que se te cante... y un buen día empezaste a entrañar... y necesitaste del bueno de Líber Falco y allá vino el poeta...
Y luego llegaron Idea y Gelman y entonces la poesía tomó el blog por asalto y por suerte.
Y así como empezaste a entrañar, sin darte cuenta aquello se transformó en vómito, en llanto y grito desesperado y esperanzador.
Cuánta gente entró sin necesidad de golpear la puerta?
Fueron muchos y siguen siendo más los que ven luz y entran.
Porque de eso se trata, de sentarse al lado del fuego, de llenar el vaso y el resto viene solito...
Desde aquellas noches en Dénia junto al ventanal y mientras mirabas las lucecitas que parpadeaban en la montaña y te preguntabas si en ese mismo momento habría alguien en esos pueblitos que estuviera mirando hacia tu ventana... y los cigarros se consumían sin descanso y de pronto vinieron Marosa y el Darno, y después fue el viejo Angel González el que levantó vuelo y nos hizo adiós con la manito... y el viejo Benedetti y mi amada Idea Vilariño... y vos también casi te vas pero fueron muchas las manos que tiraron fuerte para este lado y así seguimos andando...
Y más acá se nos fue gente tan querida... y aún te seguís preguntando como puede ser que Angélica también se haya ido porque el mundo sería mucho mejor con ella... porque nos falta su sonrisa, porque no nos acostumbramos a su ausencia.
Y los amigos siguieron haciendo el aguante, los de siempre y los que se fueron presentando a medida que llegaban.
Varios siguieron su camino y otros decidieron que sigamos caminando juntos.
Varios siguieron su camino y otros decidieron que sigamos caminando juntos.
Por eso Gato, estaremos en la lona... seguimos viviendo de okupas, con unas pocas monedas y apenas media botella de vino pero llenitos de gente y aunque desde la pantalla te quieren convencer de que cambies el coche que no tenés, que utilices la tarjeta que ya reventó hace meses, que para ser alguien en este mundo necesitás ser exitoso, ser un ganador y me pregunto entonces como puede ser que yo, perdedor empedernido y con más que suficientes indicios como para diagnosticar locura, siga creyendo que aún vale la pena.
Porque no nos sale una... pero que lo intentamos Gato... de eso estamos más que seguros.
Y así seguimos andando, con el siempre aburrido discurso en defensa de la belleza, de la poesía, de la memoria, de la verdad y la justicia, de que pese a todo no han logrado hacernos doblar y allá vamos, generando... compartiendo y convidando a los y las compañeras a seguir juntándonos en cualquier esquina, a mirarnos a los ojos y así poder reconocernos... y uno jode y jode con Sansueña, con el blog, con “Las Crónicas”... y así se nos pasaron estos cinco años.
Mi agradecimiento a todos los que a lo largo de estos cinco años han sentido como propio este espacio.
El mismo agradecimiento para los que también han hecho suya la radio.
Para los que siempre están, para los que me hacen el aguante pese a mis errores, a mi insolencia y mi orgullo. Quisiera nombrarlos uno por uno y conste que podría hacerlo, no me olvido de ninguno de ustedes pero y si lo hiciera?
Sería un error imperdonable no nombrarlos a todos.
Solo me permito hacerlo con tres personas y sé que ustedes lo comparten...
Porque cuando voy descendiendo a mis propios infiernos, siempre aparece la llamada de Tamara y sin preguntar nada te regala un "vamo'arriba viejo que yo te quiero".
Porque cuando no hay ni siquiera un bichito de luz para iluminar la negra noche, siempre está la palabra y el abrazo de Camilo.
Y porque fueron veinte los años compartidos con Adriana y ahora llevamos uno y medio bancándonos, apoyándonos, sosteniendo al otro cuando se cae.
Me preocupa la radio, porque si la situación no cambia tendremos que dejar de emitir... justo ahora que la mina ya está dando sus primeros pasos solita... pero este espacio seguirá abierto... como dice una buena amiga, con las ventanas abiertas de par en par esperando el aguacero, el viento, el sol y la luna.
Por todo esto y mucho más Gato... te propongo que nos tomemos la media botella que aún nos queda. Porque seguimos pensando empecinadamente que aún se puede.
Claro que se puede!
Salud!
