martes, 8 de junio de 2010

Viveza


Ayer estuve revisando mi caja azul.
Allí guardo todo tipo de cosas.
Algunas me las regalaron, otras las fui encontrando.
Desde un poema escrito en una servilleta de un bar que ya cerró, hasta una nariz roja de payaso…
Y entre todas las cosas que allí habían, encontré una cajita de fósforos. Esa cajita me la mandó el Yama una vez que yo andaba medio tristón.
La cajita en cuestión es la misma que utilizó Fernando Cabrera para grabar el video-clip “Viveza”.
Yama, que trabajó en la producción de ese video, fue quien dibujó el logo, cambiándole la marca “Victoria” por el nombre de la canción.
Y el loco fue y un buen día me la regaló.
Son esas cosas que no tienen precio.
Porque, cuánto vale que se acuerden de uno?
Aunque sea un ratito… y yo por suerte, tengo la caja azul llena de gestos…
Que nunca falten…



Viveza - Fernando Cabrera

Viveza, una pequeña comparsa Ciudad Vieja
Campana, la secretaria una nota en la ventana
Belleza, un gato por el pretil se despereza
Simpleza, las gotas de una llovizna lavan nada
Afiches, multicolores que anuncian tres parientes
Candombe, la brisa trepa y resbala la pendiente
Ballena, que se acomoda en el río indolente
La gente, que va llegando al mercado está sonriente
La fruta huele a podrido en un costado
La rata rápida se come un pescado
El niño lleva la mano panza arriba
La niña dulce confía en la Catedral
Nobleza, caída tiempo final canción confesa
Bahía, que en la tormenta sonó como arpa vieja
Paisano, paseas abajo del agua con tu habano
Payaso, creiste en la picardía con firmeza
Caíste en el pobrerío de las almas
Tu vieja viveza allí siempre vivirá
Recinto, un marinero cantó duele distinto
Minero, el no vidente safó de un laberinto
Dinero, yo compro tu compras el compra nosotros compramos
El vivo festeja dirige contento la ronda todos de la mano
El vivo festeja dirige contento la ronda todos de la mano
Se atora, se atora...
Pasó llegando a su fin un cuarto de hora
La frente, y el alma de aquel artista se demoran
Costumbres, de verse frente al espejo maquillaje
Coraje, el recaído de nuevo se levanta
El gramillero le dió su mano santa
La aguja sigue su giro en la Catedral
Minutos, pequeñas celdas sacadas del verano
Canuto, esta canción diminuta se hace humo

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Antes de leer:

se te echaba de menos por aquí...
Me pongo manos a la obra.
María

Anónimo dijo...

A veces creemos que los gestos son efímeros, que duran sólo un momento, el momento en el que los producimos, pero no, pueden guardarse y extenderse en el tiempo, sacarse de una cajita azul donde los tenemos guardados. Su significado no se extingue. Al hacer estos gestos muchas veces nosotros mismos los infravaloramos y olvidamos el valor que pueden llegar a tener en un momento dado, en el futuro. No es mala idea tener una cajita con gestos...

Y en cuanto a Cabrera... resulta un poco difícil encontrarle el gustillo, es complejo al principio, pero llega un momento que de tanto escucharlo te engancha por algún sitio y quedas rendida a sus pies.

María

El Gato dijo...

María:
yo también te echaba de menos... yo también.
sabés que yo sí que valoro los gestos, por eso los pongo en mi caja azul.
Ah... Cabrera. Bueno, te diré que te comprendo y mucho. Es difícil, al comienzo es muy difícil... Solo decirte que esa voz es la voz de mi generación. No podía ser otra que la de Cabrera. Entonces cuando lo escucho me doy cuenta de cuantas cosas nos han pasado. Cuanto hemos ido dejando desparramado por el camino. Cuantos abrazos... los que nos dimos y los que no pudieron ser. Un mate compartido en la rambla de Montevideo, una grappa en lo del Gallego José... eso también es Cabrera.
Y te lo advierto... crea adicción. No doy a basto de grabar discos de Cabrera a mis nuevos vecinos madrileños...

FLACA dijo...

Me encanta esa canción. Y también Fernando Cabrera.

Debe estar muy buena tu caja azul.

Un beso.

Raúl dijo...

Qué pedazo de canción!!!! Qué videazo!!!. No lo había visto hasta ahora (y lo voy a ver unas cuántas veces, está tremendo!!!).
Y qué "cajita" grande debe ser esa Gato... digo, teniendo en cuenta los gestos que cuento sólo en este espacio, hago la proyección e imagino una caja tamaño baño.
Un abrazo enorme, Gato. Hasta la próxima.

P.D.: Suelo detestar la palabra de verificación, pero está vez me salió "BARRAN", así da gusto che. No descuidás ningún detalle, ni siquiera los involuntarios (la tarea de explicar quién era Barrán te la dejo a vos).

Anónimo dijo...

Jaja, es verdad... a veces me parto de risa con la palabra de verificación. Son hasta poéticas en algunos casos. Qué pena que no me acuerde de algún ejemplo que me ha salido en otras ocasiones. La que me ha tocado ahora es "cangl", que parece algún vocablo en dialecto bávaro... ;-)).

Anónimo dijo...

Jaja, es verdad... a veces me parto de risa con la palabra de verificación. Son hasta poéticas en algunos casos. Qué pena que no me acuerde de algún ejemplo que me ha salido en otras ocasiones. La que me ha tocado ahora es "cangl", que parece algún vocablo en dialecto bávaro... ;-)).
María

El Gato dijo...

Flaca: sí, está buena la caja. Compartís que Cabrera fue la voz de nuestra generación?
Beso grande.

Raúl: Está bien... quitaré la famosa palabrita de verificación...
Barrán? Te referís a José Pedro Barrán? Si es a él, fue el historiador más reconocido de nuestro país. Quién no estudió los textos de Barrán y Nahum? Justamente el otro día estuve leyendo unos artículos que publicó el glorioso semanario Marcha, escritos por Barrán...
Un abrazo y un beso al Seba...

El Gato dijo...

María: a mí recién me salió "ringl" se ve que google está para los sonidos guturales... voy... que ya la quito...

Anónimo dijo...

Por mí no hace falta, siempre me parece divertido lo que surge al azar... de verdad, un día voy a escribir un poema con todas estas palabritas de verificación. Ay, es medio sacrilegio hablar de poesía a base de palabras de verificación en un posteo sobre Cabrera. Espero que me lo perdone.

María

El Gato dijo...

María: el posteo no trata sobre Cabrera sino sobre mi caja azul.
Está perdonada.

Anónimo dijo...

Gracias, Gato, por no tomarme a mal este error de expresión, y, si me permites, sigo con el tú, que como los canarios aspiramos las eses finales, creo que antes me he dejado olvidada en algún sitio la ese de "perdones" ;-).
María