Venecia sin tí.
“qué triste y sola
está Venecia sin tu amor”
Charles Aznavour
I.
es cierto,
ya no iremos a Venecia
pero qué importa?
si juntos nos emborrachamos
aquella noche en el Mincho Bar
qué importa si después
nos fuimos abrazados hasta el Luzón
grappa con limón, gramajo y vino de la casa
y nos reíamos de la vida
y éramos jóvenes
y el milico de la puerta de jefatura
nos hacía la venia
y vos, impunemente
lo llenabas todo con tu sonrisa
y abrazados, felices
subíamos para siempre
el repechito de la calle Yí.
II.
Es cierto
no iremos a Venecia
pero acaso importa?
si juntos salimos por la puerta
de Casa de Galicia
con la vida en los brazos
y fueron dos las vidas
y germinaron
y se hicieron sabia, brote y ramas
y hoy,
a vos y a mí,
nos crecen flores en la cabeza.
III.
No…
es cierto, no iremos a Venecia
pero qué me importa
si juntos
le sacamos la lengua a Mulán
porque Cenicienta se plegó al paro
y después llenamos de periódicos
Gwinnett, Flowery Ranch y Dacula
les cambiamos el aroma a manzana y canela
por el de la tinta fresca
y enderezamos la Old Peachtree Road
y los paquistaníes de la Amocco
y los hindúes de la BP
aún hoy siguen desconfiando
y el viejo Benson me despertaba
a la dos de la madrugada
y desayunábamos sanguchitos en la Q-Trip
qué importa entonces no ir a Venecia?
si juntos entramos en Manhattan
en la vieja Ford
y el puente de Brooklyn
era más grande de lo que soñamos
y fue entonces, esa
la primera vez
que te vi reír
en un aeropuerto.
IV (Final)
Es cierto, no iremos a Venecia
pero nos importa? si
juntos caminamos por el Albayzín
juntos subimos la cuesta del Rey Chico
juntos escuchamos como el Darro
nos traía todo el romero de Granada
juntos vimos atardecer
desde el Sacromonte, y
mientras cuatro gitanos
cantaban por bulería,
el sol se desangraba
sobre los muros
de la Alhambra.
g.t.
Madrid – abril’10
(de "cuaderno de apuntes")
