domingo, 4 de marzo de 2007

Hija de la luna...


“Bienaventurados los que anoche miramos al cielo
porque nuestro será el brillo de la luna”



Nos fuimos con Tamara a la azotea para verla. Allá estaba ella, la luna.
Palideciendo, enrojeciendo de a poco.
En el edificio de enfrente se veían las ventanas iluminadas. Varios vecinos mirando la t.v.. “Papá... ni siquiera esto los mueve para mirar al cielo?” me dijo Tamara.

Como explicarle... iba a decirle “dejalos... son ellos los que se lo pierden” pero era romper la magia. Se me ocurrió decirle entonces “Bienaventurados los que esta noche miramos al cielo, porque nuestro será para siempre el brillo de la luna”. Fue ahí cuando mi hija me abrazó.

“Che papi, vos y yo siempre juntos, si?” Tiene razón...

Como cuando la primera nevada en Atlanta, o aquella vez que salimos a caminar mientras caía la nieve en Denia... volvía a nevar en Denia después de 25 años... y allá estábamos los dos, caminando abrazados bajo la nieve.

Tengo una imagen de la que jamás me olvidaré. Nos estábamos yendo de Atlanta hacia Nueva York para tomar el vuelo hacia Madrid. Mientras yo iba conduciendo la vieja Ford, atravesando medio EE.UU., se me cruzaban pensamientos de todo tipo. Sensaciones cruzadas, miedo de estar equivocándonos, incertidumbre por el futuro.

La carretera era una larga recta. Al ingresar al estado de Carolina del Norte miré por el espejo retrovisor.
Todos dormían desparramados en los asientos, cuando de repente me regalaste tu mejor sonrisa, tu mejor guiñada. “Va a estar todo bien en España, papi” me dijiste... Y ya no tuve más dudas. Aceleré confiado en el futuro.

Anoche también estábamos los dos juntos. Solo dedicidimos bajar cuando apareció el primer brillito plateado. Se estaba terminando el eclipse. Fue entonces cuando me acordé... hace casi 13 años atrás, yo le ponía esta canción a Tamara y ella, desde la panza de su mamá me respondía con algún movimiento. Seguramente, ese movimiento era baile, danza o simplemente un gesto. Como esas guiñadas que me regala cada tanto... Hija de la luna... Te quiero tanto...


8 comentarios:

Cecilia dijo...

Si tuviera que ponerte un título sería el de “Caballero de la luna”. Desde siempre has estado enamorado de ella, le has dedicado escritos, le has sido fiel y le enseñaste a todo aquel que se te acerca a quererla y adorarla como la diosa encargada de darle poesía a la vida. Y hasta el dia de hoy le brindas tu fidelidad aun sabiendo que ella enamora a todo aquel que la busque. Hay un tema que dice: “A menudo los hijos se nos parecen..” Cómo pretendés que a Tamara no le asombre que haya gente que no se sensibiliza con la posibilidad de disfrutar un eclipse de luna? Esa personita que mirando la luna, y abrazándote te invita y te compromete a estar para siempre juntos te está diciendo que te necesita fuerte pero también sentimental. Quizás muchas de esas personas que no salieron a ver el eclipse no lo hicieron por miedo a exponer su sensibilidad. Y Tamara sabe lo que es la sensibilidad, la magia y los hechizos, por eso cada tanto te hace un guiño o te regala una sonrisa. Y si, tus hijos se te parecen. Y cuánto! Un abrazo grande como la Luna

titicandia dijo...

Precioso lo que escribes...

Ahhhhhhhhh la luna...como no saltar de alegría
ante su luz...como no mirarla en las noche en vela...ella nos vigila, nos cuida en los momentos a veces mas intensos de la vida....

Lindo lo que dices de tu hija, parece que se parece mucho a ti.
Saludos,
Titi

vayaunoasaber dijo...

Como leí hace poco en algún blog, amo la televisión APAGADA!!!
Qué bueno detenerse a mirar la luna acompañado de los hijos .Felicitaciones, che.No todos saben disfrutar de ese tipo de espectáculos gratuitos.
Abrazo, bo'

El Gato dijo...

ceci, mucho mucho... pero vos ya lo sabés. Hermanita... gracias, si?

titi, a veces nos parecemos y a veces somos tan distintos... pero siempre nos encontramos en el medio. Recuerdo las lunas de Chiloé, las noches de Castro y Ancud, allá en tu Sur. Un beso grande y gracias...

cigarra, justo justo... lo que vos decís, espectáculo gratuito. a lo mejor, el día que alguien decida cobrar para poder ver la luna... quizás ese día haya largas colas en las boleterías. Abrazo bo'

Sofia dijo...

tengo para decirte que falleció el darno, se loq ue vos lo amabas, por eso a su salú!

El Gato dijo...

sofía:
estoy en el trabajo y leo tu mensaje. Al comienzo estupor, luego nudo en el estómago, ahora una tristeza che... la putísima madre... gracias nena por acordarte de mí. Un beso maravedí, como le gustaba decir al Darno

Luis dijo...

Uh, venía por lo mismo que Sofía... Recién leía Clarín y me encontré con esta noticia...
Un sincero abrazo, para vos que siempre dejabas huella de cuánto querías a este artista...

Abrazo y que andes bien

Dosto dijo...

Gato, que lindo lo que contas, me encanta que puedas disfrutar esos momentos tan lindos con tu hija. Es curioso cómo esos pequeños gestos de ellos se nos quedan grabados para siempre.
Saludos en este día triste para tí.
Opto por no repetir mi verso de la luna aquí, me retiro silbando bajito y pateando una piedrita con mis sandalias y mi cartera...