martes, 27 de marzo de 2007

En Montevideo y para siempre...


Finalmente el domingo por la mañana se juntaron allá en la playa del Cerro.
Tus cenizas en el viento... en la arena... en el mar.

Para nosotros siempre serás aire, sal, espuma, yodo y mar...
Con risas, abrazos y manos extendidas.

Ahora sí Ange, de regreso...
En Montevideo y para siempre...

6 comentarios:

Dosto dijo...

y estará en cada granito de arena de tu querida Montevideo, en cada ola que rompa en la orilla, en la brisa que se levante al atardecer, y sobre todo en el recuerdo de todos ustedes...

Sofia dijo...

Gato! siempre tan dulces tus palabras con migo, te contesté en mi blog. Disculpame si no te contesté antes. Vos sabes que no puedo escuchar lo que pones en tu blog? y busqué lo de Carlitos y no lo encontré todavía. Bueno un beso y arriba.

Sofia dijo...

Como no sé si te llegó el coment anterior esctibo de nuevo:
Gatín, te respondí en mi blog tus lindos comentarios acerca de mi, como siempre agradecida. Y no puedo escuchar la musica que posteás, no sé que pasa!!.

Bueno beso de la malvinense chau!

palabras con ningun sentido dijo...

Amigo gato, un abrazo y un guiño, siempre es placentero pasar por aquí y renueva la energía y la esperanza.
Siempre es grato saber que entre tanto quebrado disfrazado quedan cumpas de pie, aunque se sientan solos, heroicos, imprescindibles.
Hasta... siempre... ahhh y feliz cumple, aunque atrasado

El Gato dijo...

dosto:
gracias... mejor pocas palabras y muchos abrazos al almita... gracias dosto...

sofi:
que tenés que apretar dos veces sobre la flechita... bukowski malvinense...

oscar:
para mí también es una alegría infinita que vos vengas y revuelvas en viejos papeles... y saber que hay Compañeros como vos dándole una y otra vez al repechito de la fe. gracias por el cumple y vuelva... eh?

Senén dijo...

Estoy de visita y me encuentro con este homenaje espléndido, que me ha llenado los ojos de lágrimas.
Ya se, soy un sensiblero, pero no lo lamento, las pérdidas han sido muchas y el recuerdo esta siempre a flor de piel.
Un abrazo desconocido amigo
Senén