lunes, 15 de octubre de 2007

Elena Annibalí... esa paridora incesante de palabras


Al fin llegan buenas noticias. Esta vez vienen desde la provincia de Córdoba, Argentina y las envía Elena Annibalí:

“...El 20 de Agosto me llegó un correo donde me informaban que había ganado el Concurso de los premios Cartografías, primera edición, en el género poesía. La editorial es nuevita, y está dirigida por José Di Marco y Pablo Dema, dos personas más el jurado (compuesto por María del Carmen Marengo, Mari Calviño, y el propio Di Marco) y ya son cuatro, que decidieron confiar en mí, y aguantarme (pagarme) la edición de mi primer libro. No está de más decir que pululo entre la felicidad y la angustia de tener que dar la cara por mi obra, y de echarla al mundo a ver qué pasa.”

Elena, es una de esas escritoras que no dejan de sorprenderme.
Ella lo sabe.
Lo que ella no sabe, o mejor dicho le cuesta creer...
Elena también es una militante por la vida, por los sentimientos, por la dignidad del ser humano. Alguien capaz, muy capaz... de meterse por los poros, recorrerte las venas como si fueran amplias avenidas, pero sin detenerse en los “ceda el paso” o los “stop”... moverte... movilizarte... agitarte... provocarte...
Sí, Elena es capaz, a través de las palabras de generar todo eso.
Ella sabe que una vez escritas, esas mismas palabras dejan de ser propias para transformarse en sentimientos compartidos.

Tu primer libro, che... Era hora de que alguien se la jugara por los sentimientos.
Por eso también viaje mi felicitación para la Editora Cartografías.
Vos también sabés, porque ya te lo dije... éste premio es un poquito de todos nosotros.
Córdoba... tierra de soles y vinos generosos. Pero más aún, de gente tan querida por mi.
Hoy sos vos Elena, quizás mañana sea la Carrión.
Por eso estoy feliz.
Mi querídisima y entrañable Elena, brindo por vos y por todas esas palabras que hoy recorren tu vientre y que inexorablemente... parirás.

Que así sea.


* La ilustración pertenece a Pablo Velasco, quien tiene a su cargo el diseño del libro de Elena.


link para conmoverse: Elena Annibalí (Che, Madame)

De Dios no recordamos nada.


Sabíamos de su voz aramea,
de los góticos ojos,
del robusto y caliente tacto,
del peplo rojo,
del estigma.
Nada más.
Pero aquí,
los niños tobas,
los impronunciables wichí,
los oscuritos del impenetrable chaqueño
todos lo andan buscando,
todos muertitos,
andan,
tras las huellas del Mismo,
del Único.
Para irse,
emulan el viaje,
el ascenso:
miran el cortinado de las telarañas,
la selva flaca,(pura soja y animalito seco)
y se ponen del color de la tierra,de la greda.
“Una muerte muy apropiada,muy autóctona”
dicen los antropólogos.
y escupenen el campito roto,
que ni para tumba alcanza.


Elena Annibalí. (Córdoba, Argentina)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Decís cosas bellísimas sobre esta persona que no conozco... se debe sentir colmada por el premio de tus palabras... Salud, Elena!... Abrazo, Gabo!

María Inés dijo...

Hermosísimo poema con la crudeza justa, con el dolor preciso...
Gracias gato por descubrir y hacerme descubrir estos compatriotas.
Un gran abrazo amigo

Anónimo dijo...

FELICITACIONES A LA CORDOBESA ,Y QUE SEA SOLO EL PRINCIPIO .
" EL LIBRO ES UN AMIGO QUE ESPERA"
SOLO HAY QUE IR EN SU BUSCA .

PITINGO /// LANZAROTE

Elena dijo...

Querido Gabriel: ojalá que algún día pueda hacer honor a tus palabras. Espero enorgullecer a los que quiero, a los que me dan su voto de confianza y de amistad, de solidaridad. Por ahora, todo ha sido regalo, como estas grandiosas palabras tuyas, como el laburo hermoso de Pablo, como el guiño cómplice de la editorial. Espero ser todo lo coherente, lo transparente, lo sensata y honesta que debo ser, para algún día recompensarles a todos, con algo más que palabras, todo lo lindo que se portan conmigo, sin que yo lo merezca.
Me emocioné.
Un abrazo enorme, Gabriel, que llegue a Denia.