miércoles, 6 de enero de 2010

El sol, la cama, la vida y Arlet...

Yo, que siempre llevé adelante mis propias batallitas, que luché sin descanso por "mi" falta de espacio, ahora no me puedo quejar.
Tengo todo el espacio que quiera.
Además, el piso donde ahora vivo es amplio, tiene pocos muebles y entra luz por todos lados. Desde los grandes ventanales del salón y el dormitorio, veo el Montgó, el Castillo, el casco antiguo y allá al fondo... el Mediterráneo.
La cocina está hecha a mi medida. Grande... espaciosa. Me recuerdo a la cocina de la casa de la calle Missourí.
La vista también es hermosa. Montañas y más montañas...
Da gusto cocinar así.
Pienso que me quedan solo dos meses por vivir aquí y cuando trato de imaginarme lo que me espera en Madrid, se aparece el viejo nudo en el estómago.
Uno se acostumbra enseguida a lo bueno.


Decía el "Viejo" Marenales que el principal enemigo de todo revolucionario no era el imperialismo, como muchos creen.
No... el principal enemigo es la moquette y el champagne (cava).
Lo suscribo totalmente.


Una de las pocas cosas buenas que tiene esto de vivir solo es que podés ir de un lado a otro de tu casa sin joder a nadie.
Por ejemplo, no necesitás avisar: "voy al baño".
Nunca entendí esa necesidad de enterar al resto de la familia de que no me busquen por un rato, como si mi ausencia, mientras meo... les resultara imposible de llevar.


Otra ventaja es comer si tenés ganas y si no... no comés y listo.
O te calentás una sopa Knorr, le tirás un huevo adentro, un cacho de pan y dos mandarinas.
Está bárbaro...
Pero ayer disfruté como un enano mientras empanaba las milaneses de pollo y puse la mesa como si fuera para una fiesta.
Venían Tamara y Camilo a comer.
Después, me gustó tanto lavar tres platos en lugar de uno...

Es inevitable que entre las 3 y las 4 de la madrugada me despierte y me levante como un resorte. Entonces voy como un autómata hasta la cocina, enciendo un cigarrillo y me quedo observando las luces de los pueblitos de la montaña. Luego regreso a la cama y me duermo profundamente.
Es un ritual que se repite noche tras noche.
Antes me ocurría pero era diferente.
Me despertaba una rodilla en mi espalda, un codazo para pedirme que dejara de roncar, el rezongo por llevarme todo el acolchado, unas piernas que se entrecruzaban con las mías...

Mi nueva cama es enorme.
Juraría que es de 3 ó 4 plazas, aunque es extraño... las sábanas, que son de 2 plazas, calzan perfectamente.
Es raro... porque de día parece una cama normal.
La dueña del piso no me avisó que esta cama se agranda por las noches.
Basta solo con apagar la luz y al instante notás que aunque quieras, no llegarás nunca al otro extremo de la cama.
Será muy moderna pero tuve que poner 3 acolchados y ni así logro entrar en calor...
Varias han sido las noches, en que luego de apagar la luz, se me aparece el "Currito El Palmo" cantándome por soledades...

"Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha."

Si no estuviera de paso por esta casa, me hubiera gustado tener una gata, un perro, una lombriz, no se... algo.
Y lo pensé más de una vez pero si ni yo se donde iré a parar dentro de muy poco tiempo, para que complicarme la vida más de lo que ya la tengo.
Pero la vida es generosa, para quitarte y también para regalarte.
Cuando más lo necesitás, ahí está ella para hacerte sentir vivo.
Hoy me levanté más temprano que de costumbre.
Me despertó el sol que entraba por el ventanal de mi habitación.
Apenas estaba asomando por detrás del Castillo. Hacía 3 ó 4 días que no aparecía por Dénia y no quise quedarme un solo minuto más en la cama.
Apronté el desayuno y lo tomé en la terraza, de cara al sol.
Dénia tiene esas cosas, mientras casi toda España está nevada o pasada de lluvia, este rincón del mundo te permite desayunar en pijama y con el sol en la cara.
Era tan majestuoso el sol, imponía tanto... que me puse a pensar que yo siempre le había pedido favores a la luna y a las estrellas, pero nunca al sol.
Y entonces le hablé de mis proyectos, de mis sueños, de mis tristecías y mis desvelos.
Y como tantas veces lo hice parado frente al mar, con los brazos extendidos, esta vez lo hice de cara al sol.
Le pedí por mí y por mi familia.
Como respuesta, sentí que una agradable tibieza me bañaba el cuerpo.

Decía que la vida se encarga de regalarte cosas a montones. Es uno el que no las ve.
El otro día, mientras pelaba papas para hacer una tortilla, entró una mosca por la ventana.
La corrí por toda la casa a trapo limpio. No hubo caso. Volaba de un lado a otro con una rapidez insolente.
Decidí entonces ir en busca de armas... Sabía que debajo de la mesada de la cocina había un spray para insectos voladores.
La busqué hasta que la encontré...
Su negro cuerpo resaltaba sobre el blanco de la nevera.
Estaba junto al imán "Asturias, paraíso natural".
La tenía a tiro pero cuando iba a apretar el gatillo me detuve.
Al fin había algo o alguien vivo dando vueltas por la casa.
Desde ese momento, me acompaña siempre.
Si voy al baño, se enloquece frente al espejo.
En el salón, su sitio es sobre el sofá color naranja.
Pero su lugar preferido es la puerta de la nevera, juntito al imán.

Si hasta nombre le puse...


Pensé que como en esta vida le tocó en suerte ser mosca, debía buscarle un nombre distinguido y para nada común.
Me acordé entonces de una vieja canción francesa cantada por Jacques Brel llamada "Arlet" (así nomás, con una sola "T")...
La canción hablaba de una mujer especial, de ojos traviesos, pelo corto y con la sonrisa permanente en su boca de gruesos labios, que había amado tanto que un día se cansó y se fue del pueblo detrás de un marinero.
Arlet quería sentirse amada, protegida entre aquellos nuevos brazos y aprender a olvidar lo que tanto amó. Pero para el marinero, Arlet solo sería un nuevo tatuaje en su hombro llenito de nombres.
Arlet volvió entonces a su pueblo en busca de aquel amor perdido y lloró varios días con sus noches cuando lo vio riendo feliz del brazo de aquella mujer.

Recuerdo perfectamente aquella canción y la historia de Arlet. Jean Pierre, un pianisto viejo y borracho me la tradujo una noche mágica en el viejo "Hot-Club", en el sótano de la calle Brandzen...

Decidí entonces llamar Arlet a mi mosca.
Estoy preocupado porque creo recordar que las moscas viven solo 7 días y ya transcurrieron 4 desde aquel momento en que nos conocimos.
Ayer tuve mucho miedo.
Cuando me iba a duchar, ella estaba como siempre mirándome desde el espejo. Pero al salir de la ducha la vi volando bajito. Como sin fuerzas... se quedaba largo rato quietita en el suelo. Pensé que algo malo estaba por suceder.
Pero fue nomás abrir la puerta del baño y cuando entró el aire fresco y seco, Arlet se incorporó enseguida y se puso a recorrer toda la casa volando feliz como de costumbre.
De ahora en adelante tendré más cuidado.
Creo que fue el vapor del agua caliente lo que le afectó.
Hoy decidí ducharme con el agua casi fría.

Ahora, mientras escribo sentado en la cocina, ella me mira desde la caja de cigarrillos...

La reputísimadrequeloparió... soy un pelotudo!!!
Recién fui a la terraza a colgar la ropa del lavado y dejé el ventanal abierto.
Busqué desesperadamente a Arlet por toda la casa y no la encuentro...
Quizás se fue atrás de su marinero.
Sufro al pensar que si alguna vez regresa, como en la canción, tal vez me encuentre con otra mosca.
Aunque para mí, ella siempre será Arlet.
(Nota del autor: No quise hacerlo directamente porque uno ya tiene bastante en estos días, pero si alguien lo cree conveniente y asumiendo su propio riezgo, puede entonces hacer click en el siguiente enlace: pinche aquí).

8 comentarios:

Anónimo dijo...

ME ENCANTA TODO LO QUE ESCRIBIS, PERO AHORA DESDE HACE TIEMPO HABLAS DE OTRAS COSAS TAMBIEN, DE OTRA ETAPA DE TU VIDA A PESAR DE NO ESTAR ESCRITO.
Y PORQUE MADRID CON TANTO ESTRES?

Santi el de Los Divagues dijo...

Gato querido:

Yo sé que estás para el orto, pero qué querés que te diga, desde que escribís de vos y desde adentro, me gusta muchísimo. "Darno!!! seguí sufriendo!!!" No, disculpame, estaba jodiendo, pero es cierto que me gusta más cuando hablás de vos que cuando hablás de otros.
La soledad es una mierda, pero habilita esos encuentros con el sol y con las moscas y con uno mismo.

Madrid no será tan terrible, ya vas a ver.
Un abrazo más azul que nunca.

amelie dijo...

Coincido con Santi (qué raro que estemos de acuerdo en algo jeje) en que desde que hablas de ti, este blog se ha puesto mucho más que interesante (y mira que antes ya lo era, che).

Gracias por compartirnos esas cotidianidades, por mucho que hablen de la soledad y del encuentro con uno mismo. Sólo tengo dos apuntes para hacerte, que seguro no te van a gustar, pero ta, tengo que decírtelo:
1. ¿¿¿Otra vez fumando, amigo???
2. Madrid tiene muchas cosas lindas, pero te aseguro que ese paisaje privilegiado que miras desde los ventanales no...

Muchos besos, amigo, y hasta pronto. Mientras tanto, cuídese, y vaya dejando el pucho, ta?

Bea dijo...

Suscribo todo, absolutamente todo, lo del Santi como lo de Amelie.
Recalco: ¿Dejarás algún día el cigarrillo?.
Yo sé que te rompo las "bolainas", y también sé que es muy difícil, pero cuánto te quiero, carajo!.
Nada es tan terrible como cuando uno se lo imagina.
Cuando se lo vive, es más soportable. Tan soportable es, que hasta ese momento, no nos damos cuenta de lo fuerte que somos.

Te quiero mucho Gatito.

Bea dijo...

Como verás, yo sigo suscribiendo.
Pero loco, me encanta como estás escribiendo ahora, con la diferencia que me dejás un nudo en la garganta y las manos no quieren escribir nada.
El corazón no se lo permite.
Más BEEEESSSOOOOSSSSS

Eduardo dijo...

Que haces hermanito, que pena me da tu soledad, como tantas otras veces parece que se derrumba nuestro mundo, pero no siempre pasa algo para levantar el espiritu habra que esperar el momento pero llega, la verdad me gustaria estar mas cerca para ayudarte a salir del pozo pero no puedo, solo me queda decirte que siempre hay motivos para la lucha y vos tenes muchos. Estar un poco solo es una cagada pero te va a dar para pensar y sacar lo mejor de todo lo vivido. Se nota que tenes muchos amigos que siempre estan pendientes de vos, eso es muy lindo, ademas tenes a tus dos hijos y tambien por aca te quedan unos hermanos de sangre y del corazon que siempre estan contigo. Fuerza y animos que siempre hay algo bueno que descubrir. Cuidate loquito,te quiero mucho hermano, hasta pronto chauuuuu

El Gato dijo...

A todos:
Es cierto que son tiempo de crisis, de malaria, de andar para el orto. Es cierto... Pero también es cierto que esto ayuda y mucho. Si uno no crece en esos momentos, entonces... cuándo?
Muchas de las cosas que escribo por estos días son fruto de varias cervezas o unos cuantos whiskys. No todo es real. Bueno fuera... En cuanto al pucho, claro que tengo que dejarlo. Y pronto... Gracias a todos porque como bien dice Eduardo hay gente hay amigos hay gente, pero también están mis hijos y si hay alguien que me ayuda muchísimo en estos momentos, esa persona es Adriana. Joder con esta mina!
A todos... un abrazo y que este año sea mejor.
Salud!

Ceci dijo...

No puedo creer que cada tanto comas fruta!!!! Tas re cambiao. Vos sabes que justo ando pasando unos dias medios para abajo, tirando menos diez digamos, y que te digo que empezo el programa Pare de sufrir en el 12, entonces se me ocurrio apagar la tele y abrir tu blog. Buena la opcion. Capaz que me equivoco pero no te imagino sufriendo, pienso que estas pasando por un momento de reencuentro contigo mismo y eso trae como consecuencia una etapa de altas y bajas emocionales. Crisis emocional bah... y eso no siempre tiene por que ser negativo mientras uno siga caminando. O sea parezco una erudita hablando del tema mientras hace 4 dias que estoy paralizada, totalmente estatica por una baja emocional relativamente importante. Sera que en lugar de una mosca tengo una nube de mosquitos acechando en la ventana. Te cuento algo interesante: si entra una mosca muy inquieta significa que se avecinan buenas noticias, si por el contrario es una abombada, bueno imaginate (no falla). Otra cosa interesante: Este es el año de Iemanja, por lo tanto a muchos la cama les quedara grande. Es lamentable pero es cierto. Al mismo tiempo es el año del Dragon lo que lo hace muy propicio para el resto de las cosas que se quieran emprender, va a ser un año de muchos cambios fuertes, importantes, y con mucho exito. En breve podras visitar mi sitio web donde encontraras mas informacion acerca de otros bichos y su influencia en nuestras vidas... ta ta ya me voy. Me quede pensando en la lombriz, que tristeza por favor, tener una lombriz!! Fuera de joda, te quiero muchisimo y todos los dias te pienso un rato. A los dos. Un abrazo fuerte