jueves, 23 de septiembre de 2010

Cecilia (o como decir un dulce nombre)


Cecilia...
Ahora que los madriles comienzan a amarillear mi ventana, por fin llegó tu primavera.
Hoy pienso en todo aquello que siempre nos unió y que no se detuvo en estas viejas fotos que ahora tengo entre mis manos..
De tus ataques de asma, de tus risas, de tus pecas, de tus novios, de tus juegos, de tu hija, de tus canciones, de tus llantos, de tus olvidos, de tus recuerdos, de tu guitarra… de vos.
Porque si de ser hermano siento orgullo, de sentirte viva, resistiendo y latiendo… alegría.
Porque vos y yo sabemos y bien que lo sabemos... no habrá nada ni nadie que pueda separarnos.
Ni siquiera la distancia.
Me lleno la boca con tu dulce nombre... Cecilia.
Porque te quiero, hermanita... feliz cumpleaños!



Solo el amor

Debes amar la arcilla que va en tus manos
Debes amar su arena hasta la locura
Y si no, no la emprendas que será en vano
Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro
Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro.

Debes amar el tiempo de los intentos
Debes amar la hora que nunca brilla
Y si no, no pretendas tocar los yertos
Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto
Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto.

Silvio Rodríguez (1978)

3 comentarios:

Tamara dijo...

Hermoso Gato... Cuando puedas contame como andás! Abrazo enorme...

Cecilia dijo...

El mejor de los regalos... fue como abrir la cajita de los recuerdos. Esos que te dibujan una sonrisa y un poco de nostalgia. No me preguntes por que pero siempre me gusto mi nombre. Gracias por nombrarme con tanta dulzura y por la cancion de Silvio. Sabes que la palabra Amor me pudo siempre. Y justo en estos momentos debo amar el tiempo de los intentos, intentar resistir hasta sentir que la alegria de vivir vuelva a invadir mis venas y mis poros. Nuestros sentimientos van mas alla de un amor de hermanos, nos conocemos y nos intuimos mutuamente, compartimos muchas cosas, y nos aceptamos y nos queremos y nos deseamos lo mejor uno para el otro desde el corazon. Eso es "amor". Si bien la lejania no ha logrado separarnos ni borrar los recuerdos, y no lo va a lograr tampoco, igual tengo que decirte que la distancia me duele. No puedo evitarlo. De todos modos yo tambien siento orgullo de vos que la seguis luchando a corazon partido. A veces me pregunto: como hace? No se cansa? Y si, se que a veces te cansas, pero te volves a levantar y seguis caminando. De nuevo gracias por tu regalo tan dulce y te cuento que siempre estare con los brazos abiertos, porque no pierdo la esperanza de volver a abrazarte, no se donde, ni cuando, pero se que va a pasar. Te quiero mucho mucho, te mando un abrazo que tendra que cruzar muchas fronteras pero seguro te llegara.

Elizabeth Wojnarowicz dijo...

Qué lindo es recibir esas palabras de un hermano! Precioso regalo.