miércoles, 9 de septiembre de 2009

Los ruiseñores, Gelman, los argentinos y nosotros...

Foto: Begoña Rivas

Cuenta una creencia popular que los uruguayos somos gente que anda caminando por la vida con la cabeza gacha… pensando en lo bueno que se está perdiendo el mundo al no contar con nosotros.
Todo lo contrario a los argentinos.
Y está mal generalizar, claro que está mal. Para uno y otro lado.
Los argentinos necesitan decírselo al mundo, en cambio nosotros nos pasamos la vida esperando que ese mismo mundo se de cuenta que no puede vivir sin nosotros.
Pero no hay nada más parecido a un uruguayo que un argentino o viceversa. Lo sentí apenas dejé el Uruguay.

Cuando suena un tango rezongón, cuando comienza el ritual de aprontar el mate o encender el fuego para un asado, sentir la nostalgia por los jazmines al llegar Nochebuena y Fin de Año... no necesitamos darnos explicación alguna.
No hay palabras para describir cuando no necesitás explicarle tu humor a alguien. Hacerle una broma a un rumano o incluso a un español y que te queden mirando sin entender nadita… en cambio cuando se cruzan las miradas cómplices… los mismos códigos, el mismo lenguaje, el lunfardo que nos hermana.

No han sido pocas las veces en que he tenido que salir en defensa de los argentinos, y reconozcaseme el mérito… incluso de los “porteños”. Es cierto que a veces puedo llegar al delirio con alguno de ellos o explotar cuando les escucho decir cosas como “con Menem se vivía mejor…” o “en la época de los militares en Buenos Aires no había tanto delincuente…” y aclaro que no son pocos los que lo dicen…
Se nota que estoy envejeciendo… porque pese a esto, soy capaz de buscar lo que nos une y compruebo que eso es mucho más de lo que pensaba. Hoy puedo decir que tengo más coincidencias y más afectos en común con algunos argentinos que con "ciertos" uruguayos.

Una vez que dejamos nuestras tierras y al decir de Serrat tomamos nuestra familia, nuestro mula y su arreo y salimos a caminar... ninguno de nosotros fuimos los de antes.
Decía que nada nos hermana más que los sentimientos.

No son pocas las buenas cosas que me suceden cuando escucho a Piazzolla o al “Polaco” Goyeneche, cuando veo una y otra vez “Sur” de Pino Solanas, cuando me “nostalgia” por dentro al ver los cuadros del riachuelo y La Boca de Quinquela Martín, cuando releo por octava vez “Rayuela” de Cortázar, cuando no invoco en vano el nombre del Comandante Guevara… pero sobre todo y por encima de todo, cuando de vez en vez y de cuando en cuando, el bueno de Gelman viene hasta mí y mientras compartimos un whisky generoso y varios cigarrillos “robados”, entonces me cuenta cosas como este “Ruiseñores de nuevo” y una vez más… me olvido de los trapos y los ríos.




Ruiseñores de nuevo
Poesía y voz: Juan Gelman
Bandoneón: César Stroccio

a la payita

en el gran cielo de la poesía
mejor dicho
en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos
astros
dioses
mortales
está cantando el ruiseñor de keats
siempre
pasa rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva de san juan

a la teresa se le dobla el dolor y su caballo triza
el polvo enamorado de francisco de quevedo y villegas
el dulce garcilaso arde en los infiernos de john donne
de césar vallejo caen caminos para que los pies de la poesía caminen

pies que pisan callados como un burrito andino
baudelaire baja un albatros de su reino celeste
con el frac del albatros mallarmé va a la fiesta de la nada posible
suena el violín de verlaine en la fiesta de la nada posible
recuerda

que la sangre es posible en medio de la nada
que girondo liublimará perrinunca lamora
y
girarán los barquitos de tuñón
contra el metal de espanto que obusó apollinaire

oh lou que desamaste la eternidad de viaje
el palacio del exceso donde entró la sabiduría de blake
el paco urondo que forraba en lamé la felicidad
para evitarles fríos de la época

roque dalton que trepaba por el palo mayor de su alma y gritaba "Revolución"
y veía la Revolución y la Revolución era la sola tierra firme que veía
y javier heraud que fue a parar tiernísimo a la selva
y abrió la selva de la boca con su torrente claro

y el padre darío que a los yanquis dijo no
como sandino dijo no
y el frente amplio de la poesía y de la guerra les volvió a decir no
y nicaragua brilla en su ejercicio de amar

martí yendo viniendo por el aire con los muertos queridos
que vio volar como una rosa blanca
¿no ves volar a mis compañeros por el aire ochenta años después?
¿estás despierto para que sigamos diciendo no?

¿los muertos se ponen pálidos como magdalena cuando amasaba
sus panes con más lágrimas que harina?
¿hasta que venga el día?
¿día en que toda américa latina subirá lentamente?
¿amorosamente?
¿ navegando como hacen mis planetas del sur?

ahora canta el ruiseñor del griego al fondo de los siglos
pasa walt whitman con el ruiseñor al hombro cantando en paumanok
pasa el comandante guevara a hombros del ruiseñor
pasa el ruiseñor que se alejó de la vida callado como burrito andino

en representación de los que caen por la vida
pasa la luna de rosados dedos
pasa safo abrigando al ruiseñor
que canta
canta
canta...

No me cansaré nunca de agradecerle a Esteban Leivas por compartir estas grabaciones que forman parte de la banda sonora de nuestras vidas.

7 comentarios:

amelie dijo...

Yo, que tengo tantos afectos repartidos en ambas orillas del río de la Plata, sólo puedo darte las gracias por tus emocionantes palabras. No es que, a esta altura del partido, me sorprendan. Pero siguen emocionando...

Un beso grande, amigo

ce dijo...

Hola gato! Dice el poeta juan Gelman, que para mí es una especie de dios, en el poema: "Siempre la poesía" que le dedica a Juan Carlos Onetti:"solamente a un uruguayo se le puede ocurrir que la
poesía
debe ser hecha por todos y no por uno/
que es como decir que la tierra es de todos y no
solamente de uno/

que el sol no es de uno/
que el amor es de todos y de nadie/
como el aire/y la muerte es de todos/ y la vida
no tiene dueño conocido/

vos no eras rengo/lautréamont/
lo que pasó es que dejaste Uruguay/
se te cayó un pedazo que
toca el piano y no deja dormir/"

Y si lo dice Gelman, Gato, y si lo decís vos...

Saludos desde Buenos Aires!

Santi el de Los Divagues dijo...

Un posteo emocionante Gato. Porque tenemos que dejarnos de joder. Para nosotros no hay hermano más hermano que un argentino. ¿Que algunos dicen boludeces? Sí, nosotros también.Acá está lleno de idiotas que dicen que con el Qki se vivía mejor y que es hora de que vuelvan los milicos para encargarse de los planchas y los delincuentes.A veces estoy en Brasil, sintiéndome muy a gusto, pero aparece un cordobés o un santafesino o algún porteño y ahí uno se da cuenta de que estaba en un país extranjero y que ellos son una misma cosa con uno y nunca te preguntan ¿Uruguay?¿Paraguay? ¿Dónde queda? Y nace enseguida esa complicidad rara. En cambio en Argentina no se siente la extranjeridad, uno siente que está como en un Uruguay más grande y complicado. Y más divertido también, y con más huevos.
Creo que a ellos les rompe un poco las pelotas nuestra humildad un poco impostada, con razón se las rompe. Como a nosotros nos rompe las pelotas su arrogancia que nos parece de mal gusto y que también es un poco impostada, una manera de ir por el mundo, cosa de país grande pero chico al fin. Pero son diferencias entre hermanos y a la hora de los bifes nos sentimos familia. Y se pueden ir a cagar Botnia y La Haya y los gobernantes de turno. A la larga quedará la hermandad y tipos como Gelman capaces de escribir maravillas como esta.
Un abrazo azul y rioplatense.

Tamara dijo...

Venir acá es emoción garantizada...
Tus palabras, las de Gelman, las de Santi...
Yo estoy cada vez más maravillada con su país, con su gente...
Te mando un fuerte abrazo rosarino!

nicolás pazos dijo...

Cuando era más chico con mi viejo y mi tío solíamos ir a la cancha a ver a River. Uno de los momentos más lindos de mi vida fue escuchar el grito común, como una ola o como una avalancha que decía: ”uru-guayo-uru-guayo-uru-guayo-uru-guayo”. Que lindo que era verlo al Enzo jugando, ese si que era un tipo humilde. Cuantas alegrías nos dio. En fin otra cosa que nos une.
Con respecto al poeta creo que su poesía ayuda a vivir y como dice él, “lo extraordinario es cómo la poesía pese a todo, a las catástrofes de todo tipo: humanas, naturales, viene del fondo de los siglos y sigue existiendo. Ese es un gran consuelo para mí. Va a seguir existiendo hasta que el mundo se acabe. Si se acaba alguna vez.”
Saludos Gato.
Te dejo mi blog por si querés pegarte una vuelta...
http://nicolaspazos.blogspot.com/

Oscar dijo...

Uds som mas que hermanos, somos "UN SOLO PAIS", yo doy la vida por Uruguay y Artigas fue el mas grande patriota del Rio de la Plata.
Yo si soy Cristina, mando gendarmenes a Entre Rios y hago sacar a patadas a todos esos energumenos "sojeros" que cortan la ruta.
Un abrazo
Oscar

Un tal Iván dijo...

Comparto absolutamente todo lo que aquí se ha dicho. Y otra cosa, los uruguayos que tanto veneramos a Artigas, nos olvidamos que nuestra existencia como país significa la traición y el entierro a su ideario. Para él la Banda Oriental debía ser una más de las Provincias Unidas del Sud, el sueño federal. Me da mucha rabia cuando decimos que es un héroe "uruguayo" ¡mentira!