lunes, 24 de mayo de 2010

Llueve otra vez, donde no hay más conmigo...


Ahora que al bueno de Silvio lo andan persiguiendo los oscuros... sacerdotes de una religión que no profesaré jamás. Ni yo ni Silvio. Alcahuetes de un sistema que nunca quisimos... que nunca pensamos que pudiera darse en la Revolución. Ya caerán... por más que no lo quieran,  van a caer y serán recordados como tristes aprendices de Torquemada.

Mientras tanto, Silvio va... siempre va. El otro día me puse a escuchar viejas canciones y de todas, ésta hizo que siguiera pensando, al igual que sostenía Benedetti, que Silvio es uno de los mayores poetas de las últimas décadas... por varios días me sorprendí cantándola... no pensaba que sabía la letra de memoria...

Esto que sigue a continuación lo agrego porque recién pude comprobar que además Silvio tiene un blog, llamado Segunda Cita y que el mismo se encarga de escribir Al comienzo tenía dudas de que fuera él quien lo llevara adelante. Tal vez, sí era cierto que él escribía y otra persona se encargaba de subirlo. Pero como él mismo lo confiesa, acaba de descubrir como se siente Dios... que le asusta tener el poder de decidir que foto subir o que foto no. Comparte su alegría por la próxima gira que comienza en estos días por los EE.UU. donde hace 30 años que no le permitían cantar. Y doy fe de que hay mucha gente esperando a Silvio por esas tierras. Y no solo inmigrantes...



Llueve otra vez

Llueve otra vez detrás de mis frontales
entre oreja y oreja nubes bajas,
oscuras como cajas.
Se disfrazan de fieros animales.

Una mujer he visto cuatro veces
con los ojos comunes de nosotros,
cuatro mil con los otros
con los de padecer horas y meses.

Llueve otra vez
donde no hay más conmigo
que fieros animales,
que tiernos enemigos.

Llueve otra vez
detrás de mis frontales
o campo sin abrigo,
o calles sin portales.

Llueve también que el fin de la semana
en vez de ser domingo en mi cabeza
es sólo la tristeza
helándome el cerebro y la mañana.

Una mujer que nunca me provoca
me ha condenado a lluvias sin motivo
y desde entonces vivo
ahogado en el deseo de su boca.

Silvio Rodríguez (Tríptico 2 - 1984)

3 comentarios:

FLACA dijo...

Mi hija Mariana, que tiene 22 años, hace años que lo espera. Nos tenemos prometido ir juntas, como hicimos con Pablo Milanés y con Serrat. Eso ha sido muy emocionante.
No sabemos por qué es que no viene.
No entendí lo de la persecución, tendré que informarme.

Respecto a sus canciones,a su poesía, hace más de 25 años Charles decía que con las letras de las canciones de estos trovadores modernos iba a ocurrir lo mismo que con el Romancero: iba a llegar un momento que ya nadie supiera quién era Silvio y tal vez se olvidara la música, pero esos textos iban a seguir transmitiéndose de generación en generación porque la buena poesía nunca muere.
Para terminar, voy a decir una estupidez: me impresionó verlo tan viejote en esa foto que no concuerda con la imagen suya que guardo en mi interior.
Beso.

El Gato dijo...

Con respecto a la persecusión, lamentablemente ciertos sectores oscurantistas no le perdonen que en su último Cd, llamado "Segunda Cita" (como su blog), Silvio se pare, razone, evalúe y pida cambios en la Revolución.
Me gusta eso de que hayas ido a ver a Serrat y Milanés con tu hija. Justamente Silvio se define como un trovador. Y la foto... es que el tiempo pasa Flaca... el tiempo, el implacable... Beso grande.

El Santi dijo...

Querido Gato:

Antes que nada, gracias por tu saludo.
Y después darte las gracias por avisar de este blog de Silvio.
Porque yo ya sabía cómo cantaba y también como escribe, pero no sabía tanto de la calidad humana del tipo. Y eso se ve en el blog. Eso es lo que tienen los blogs. A mí Silvio me gustaba. Ahora que lo siento hablando de vos a vos en el blog, creo que además lo quiero. Es de la gente que inspira amor. Y ese porema de Dalton es una belleza absoluta. Y enterncedora la anécdota de la niña que lo bautizó. Para mí va a ser uno de los blogs de visita cotidiana obligatoria de aquí en más.

Como dijiste Gato, este está siendo un año duro, pero sabiemdo que hay gente como Silvio, los años pueden ser un poco menos duros.
Un abrazo.