jueves, 6 de enero de 2011

El hombre de la calle III


"Que falta que me hacés" por Julio Sosa y la Orquesta de Leopoldo Federico
Letra: Federico Silva
Música: Armando Pointier / Miguel Caló


Como todos los días, el hombre se sentó en la mesa junto a la ventana.
Pidió un cortado y cuando iba a encender un cigarrillo recordó que ya no se podía fumar en bares y cafeterías.
-Dicen que mata- murmuró... -bah, como la vida mata.-
Abrió el períodico mientras revolvía el cortado humeante.
Los titulares hablaban de que los parados suman ya más de cuatro millones, que este año la economía española no crecerá, que el Banco Europeo está pensando subir las tasas de interés, que hasta el 2012 no se vislumbra un repunte, que esta noche juega el Barça en Bilbao.
-Todo está en orden- se dijo.
Se dio cuenta que necesitaba hablarse, reírse, putearse... todo valía para no dejar triunfar al silencio.
Fue entonces cuando aquella sonrisa irónica dio paso a una mueca triste.
-Para qué pensar?- se preguntó por millonésima vez.
-No te das cuenta? Pedazo de un gil... que no vale la pena pensar?
Se acordó de un tanguito, dejó el euro junto al pocillo del cortado y se fue silbando.
Ahora ya era uno más entre aquella multitud que bajaba por las escaleras del metro.



¡No estás!
Te busco y ya no estás.
Espina de la espera
que lastima
más y más...
Gritar
tu nombre enamorado.
Desear
tus labios despintados,
como luego de besarlos...
¡No estás!
Te busco y ya no estás.
¡Qué largas son las horas
ahora que no estás!...

Qué ganas de encontrarte
después de tantas noches.
Qué ganas de abrazarte,
¡qué falta que me haces!...
Si vieras que ternura
que tengo para darte,
capaz de hacer un mundo
y dártelo después.
Y entonces, si te encuentro,
seremos nuevamente,
desesperadamente,
los dos para los dos.

6 comentarios:

marcela mar dijo...

Hermoso tango, hermosa voz , que me transporta al lugar de los recuerdos mas dulces ; a la cocina de la abuela que prepara mermelada de duraznos para todos , mientras mi abuelo fumaba como un carretero a nuestro lado , sí eran otras épocas . Tal vez porque las mermeladas ya no se hacen en casa y el humo del cigarro no inunda la cocina , se le vienen a una a la cabeza las ideas fatalistas y hace falta palabras, frases enteras para espantarlas .
Y si de espantar se trata mejor un tango , o dos.

Un abrazo ( el día que inventen los abrazos virtuales otro gallo cantara!)

el gato utópico dijo...

marcela:
me hiciste recordar al olor de la albahaca cuando mi abuela preparaba la salsa para los tallarines del domingo... y si de tango hablamos, lindo el que elegí, no?
Un abrazo que no virtual...

Ana dijo...

sí, Gato, vale la pena pensar. Pero no para morderse la cola como los perros, sino para buscarle la vuelta a las cosas, aunque parezca que no la tienen...

Siga pensando, haciendo (sobre todo, aunque uno fracase, aunque lo intente milcientouna veces) y escribiendo.

Beso
Ana

Marple dijo...

Gato y Marcela.:

creo que les estoy escribiendo desde otra galaxia porque ya, ahora, now,in this moment,en mi cocina hay humo de cigarro, en mi patio hay una maceta con albahacas, parra y una Santa Rita florecida. No soy buena cocinera pero en el verano hago duraznos en almíbar (que es una pavada) y conste que cuando las frutillas están baratas sé hacer mermelada en el microondas:)
Sin embargo no todo lo que brilla es oro y en un pueblo chico como el mío si no ponen rejas y una buena alarma contra ladrones, los desvalijan en un periquete.
Así que "dejensén" muchachos de nostalgias y "visitenmén" cuando quieran.
No saben las verduras
que tengo para darles
capaz de hacer un asado
y un postre pa' después
y entonces cuando encuentren
quel pasado es aún presente
verán que sus nostalgias
posiblemente
están...
a vuelo de avión.
chan, chan

Muy lindo todo, chicos, pero hay que ser realistas y cantar "los Olímpicos" con Jaime Roos.
abrazos

PD)manden un poco de nieve como para ir tirando en este verano uruguasho:)

el gato utópico dijo...

Ana:
Se lo diré al hombre de la calle. Igualmente me atrevo a agradecerle en su nombre.
Justamente el otro día hablábamos con este buen señor sobre el pensar o no pensar. Él me explicaba dándome ejemplos concretos de gente conocida, que esa gente era feliz, capaz de reírse todo el tiempo. Eso sí, no tienen ni idea de que ayer una patera se dio vuelta frente a Canarias con 42 africanos a bordo, no se enteraron que ya somos más de 4 millones de parados, que obviamente tienen un amigo negro, un amigo gay y un amigo inmigrante... por aquello de la interculturalidad, no? Pero yo al tipo este no le hago mucho caso porque con el tiempo en vez de irse domando de a poquito y ser un poco más políticamente correcto, no... el tipo está cada día más anarco. Por eso Ana... no le haga mucho caso.

Marple:
Y si te dijera que esta vez no coincido con vos? Sabés que no me parece que la nostalgia esté a un vuelo de avión. Al menos no en mi caso. Es difícil explicarlo. Pero trataré... uno siente nostalgia pero de aquel país que dejó cuando levantó vuelo. Me pasó que cuando estuve frente a la casa de mi abuela, donde desde la cocina te llegaba el olor de la albahaca, ahora esa casa está enrejada, podaron todo el jardín y donde estaba el viejo jazminero ahora hay una palmera... Yo no añoro estar ahora en la esquina de Orinoco y Michigan, donde está "Decano"... una parrillada muy moderna. No... Yo extraño al Michigan, donde la milanesa era de ayer pero el mozo te avisaba! Donde mientras nosotros comíamos, mis hijos andaban rompiendo los huevos entre las mesas... Y así podría seguir y seguir. Y con respecto a Los Olímpicos te diré que este fue el primer año en el que no lo cantamos... Si lo habremos cantado haciendo asados bajo la nieve en Atlanta! Y me consta que aún hoy, los muchachos congelados... lo siguen haciendo.
Nieve? Nieve querés? Mirá que es linda mientras cae pero después es un barrial asqueroso. Marple, un beso grande y fuerza Minas, carajo!

Marple dijo...

Gracias Gato. No le des mucha fuerza a Minas que tira siempre para la derecha, jajaj.
Lo que vos querés es la máquina del tiempo, yo también:)