sábado, 28 de agosto de 2010

Líber Falco hecho canción (I)

foto: Iván Franco

Hallé esta niña -junto a dos hermanitos- hoy de tarde en la plaza Independencia. 
En ese lugar arrancaba el desfile inaugural de Carnaval 2009.
Me impresionó la belleza de sus ojos verdes, su pobreza... la sentí una hojita al viento.
No estoy feliz por esta foto -me siento un ladrón-, pero no importa eso, no importo yo, importa ella. Importa donde y cómo vive.
Ojalá mañana, suya sea la calle y toda la vereda.
                     Iván Franco 



Iván es un buen amigo.
Iván es fotógrafo.
Iván es grandote (grande de altura y tremendo grandote por dentro).
Iván tiene un blog con sus fotos y poemas de Líber Falco: http://liberfalco.blogspot.com/
Iván llegó un día al Gato justamente a través del bueno de Falco.
Pasó el tiempo y con él vinieron amigos en común. 
Una noche nos sorprendió el rocío otoñal en el Vaskito, frente al Teatro Solís.
Esa noche también estuvo Falco con nosotros.
Que nunca falte...

Despedida

Despedida - Los Peyrou


A mis compañeros y compañeras de Corrección
y Talleres del diario "Acción".

La vida es como un trompo, compañeros.
La vida gira como todo gira,
y tiene colores como los del cielo.
La vida es un juguete, compañeros.

A trabajar jugamos muchos años,
a estar tristes o alegres, mucho tiempo.
La vida es lo poco y lo mucho que tenemos;
la moneda del pobre, compañeros.

A gastarla jugamos muchos años
entre risas, trabajos y canciones.
Así vivimos días y compartimos noches.
Mas, se acerca el invierno que esperó tantos años.

Cuando el Sol se levanta despertando la vida
y penetra humedades y delirios nocturnos,
cómo quisiera, de nuevo, estar junto a vosotros
con mi antigua moneda brillando entre las manos!

Mas, se acerca el invierno que esperó tantos años.
Adiós, adiós, adiós, os saluda un hermano
que gastó su moneda de un tiempo ya pasado.
Adiós, ya se acerca el invierno que esperó tantos años.

Líber Falco

Mi agradecimiento eterno a Rafael, sin él no podría volver a escuchar las viejas musiquitas...
Reencontrarme con esta grabación de Los Peyrou me llevó a recordar aquellos recitales de los '80, cuando el Palacio Peñarol reventaba de gente. Juan Peyrou se comió la tortura y la cana. El Beto, su hermano y blanco como hueso e'bagual,  hoy es asesor de Lacalle... 

10 comentarios:

ro dijo...

Hola, Gato utópico. LLegué aquí directo desde lo del Santi.
La foto dice mucho.La niña tiene los ojos tristes y quizás todos sus días tengan la intemperie de las plazas y quiero creer- no se puede vivir en paz sin algún pensamiento optimista- que aunque no se le ven las manos, ella seguramente tiene aún un año después, la moneda del pobre, la antigua moneda brillando entre las manos.
Y también confío en los giros de la vida y la veo colgando a pesar de todo, moños azules en cada árbol
Grande Falco.
Gracias por recordármelo

El amigo invisible dijo...

No pongo mi nombre porque no quiero "jetear" con los "famosos".
Pero hace muuuchos años, un joven de pelo negro y peinado a la gomina, terriblemente buen mozo y de voz profunda, estudiante de agronomía, me pidió prestado un libro de los poemas completos de Líber Falco. Nunca más me lo devolvió. Hizo bien . Con él hizo canciones y yo no hubiera hecho nada.
Era el Beto Peyrou.
Tiempo y tiempo...

El Santi dijo...

No sé. Esta niña no me pareció triste. Tiene una sabia calma en la mirada y una sonrisa se empieza a dibujar. Se conecta con el fotógrafo, hay como una complicidad. Sus ojos verdes no tienen el terror apagado de aquella otra foto famosa, también de ojos verdes, la niña de Afganistán.En esa la desesperanza es absoluta.
¿por qué será que la pobreza parece golpearnos más cuando va acompañada de la belleza? Creo que todos estamos más o menos contaminados por las ideas del sistema y asociamos pobreza con fealdad y nos parece asombroso cuando la realidad nos dice, todos los días, que los pobres también pueden ser hermosos.
Aceptamos con cierta resignación cansada, con la sensibilidad anestesiada, que masacren a los negritos de Biafra o Angola, pero nos sobrepasa el sentido del horror cuando los masacrados son los rubios de ojos celestes de Bosnia.
Al sistema tenemos que empezar a combatirlo desde nuestra sensibilidad, desde adentro mismo de nosotros.

Carmela dijo...

Bellos ojos!
Parecen proyectar un halo de melancolía.
Vivirá en la pobreza ... pero su rostro , su mirar , su tez tienen la amalgama de la mayor belleza .
Que es la belleza natural.
Y éso no se compra con ningún dinero.
Entonces es inmensamente rica.
Hermosa imagen!!!
De todas maneras debería erradicarse la miseria en el mundo.
Es necesario insistir ... porque la riqueza del planeta puede u debe ser mejor distibuída.
Abrazos.

el gato utópico dijo...

ro:
Ciertamente... se trataba de Falco, del entrañable Falco.
El agradecido soy yo y me alegra tu comentario.

El amigo:
Usted dice "jetear" con los famosos... y perdóneme que no lo entendí. Acá estamos hablando de Los Peyrou, de Iván. Y si además a todos nos une la poesía de Falco, de qué "famosos" me habla?
La verdad es que hizo bien en prestarle aquel libro al Beto...

Santi:
Acá discrepo contigo. No en todo pero discrepo. Cómo sabés vos que la niña de la foto es pobre?
Si yo solo hubiera colgado la foto sin el comentario que escribió Iván , estaríamos hablando de otra cosa. De sus ojos, del gesto de su boca, que sé yo. Pero en la foto no aparece la "pobreza". Es una hermosísima foto. Iván hoy trabaja para la agencia EFE y La Diaria. Viendo sus fotos, un fotógrafo catalán me decía que admiraba la impronta que tiene Iván. Es decir, saber gatillar en el momento justo. Comparto totalmente. Las mejores fotos que he visto del Pepe Mejica han sido las de Iván. Volviendo al asunto en cuestión y en lo personal me afecta de la misma forma el drama del Africa. Tanto como el de los gitanos rumanos o los rubios de ojos celestes de Bosnia. Aunque debo decirte que los masacrados, o sea los bosnios no son justamente rubios ni de ojos celestes... Sí en cambio los serbios. Vos bien sabés que he escrito muchas veces sobre la causa saharaui, sobre el drama de las pateras o de los "mojados" que intentan cruzar diariamente la frontera mejicana para luego quizás morir en el desierto de Arizona o Texas. No pasa por raza ni color. La pobreza sigue siendo producto de la lucha de clases.
No de razas.
Es cierto que la policía española y más aún la de inmigración, para a la gente por la calle para pedirle sus "papeles" según la cara. Los sábados de noche pude comprobar las redadas que hacen en el metro. Y a todos los que paraban se notaban sus rasgos latinos o eran sencillamente negros. Rubios? Ni uno. Da pena ver como se terminan los sueños de una persona en un minuto. Todo el sacrificio que no vale para nada. Pero eso será motivo de otra charla.
Te mando un abrazo.

el gato utópico dijo...

Carmela:
Lo que le decía a Santi.
Aunque algunos hayan declarado el "fin de la historia" o el "fin del trabajo". Aunque otros hayan decretado que se había terminado la lucha de clases, me pregunto yo... y entonces cómo puede haber gente que se vaya a dormir sin un plato de comida cuando el primer mundo tira toneladas de esa misma comida.
O cómo puede plantarse millones de hectáreas en el mundo de trigo, sorgo y maíz para destinarlo a combustible mientras por esa razón los precios de lo que viene a ser la comida básica de millones y millones de personas en el mundo aumentan hasta hacerlas casi imposibles de comprar para el consumo diario?
La ONU... esa organización careta que ha bendecido guerras como las de Afganistán, fijó el año pasado la meta de acabar con la pobreza en el mundo para el 2020. Este año no solo que no se bajó la pobreza a nivel mundial sino que aumentó. Y lo dicen estudios de la propia ONU!
Mundo dirigido por sicópatas y ególatras, por tecnócratas y oligarcas. Si un banco se funde, hay que nacionalizarlo para que el sistema se salve. Pero entonces por qué no nacionalizan la pobreza? Me caliento y no paro...
Otro abrazo para vos también...

El Santi dijo...

Vo,querido Gato. Está bárbaro que discrepes conmigo. Pero de tu respuesta se puede llegar a entender que no conozco o no disfruto el trabajo de Iván. Me debo de haber explicado muy mal. Iván me parece de los mejores fotógrafos que tenemos, he visto fotos de Iván Franco que están al nivel de las de los maestros del género, justamente por esa capacidad para saber cuando apretar el botón, además de su sapiencia técnica y estética. Eso no está en cuestión. Lo que pasa es que la foto viene acompañada de un comentario del propio autor que completa la imagen y nos dice que esa niña es pobre y si el autor nos cuenta eso, ya no podemos ver la foto como si no lo supiéramos. Tampoco está en cuestión tu sensibilidad social, que la tengo bien clara. Yo estaba pensando en voz alta. No sobre lo que te pasa a vos, sino lo que me consta que le pasa a mucha gente, que cuando ve un chiquiiín de 4 añitos pidiendo en un semáforo piensa y hasta a veces dice, pobre angelito, cómo me lo llevaría para casa, -esos padres que lo dejan salir a mangar no tienen derecho a tenerlo- Pero eso lo dicen y piensan solamente cuando el niño es hermoso, preferentemente rubio y si detrás de los mocos y la mugre y los ojos con hambre se avizora un niño bañable y dócil, al que podríamos criar y mostrar sin vergüenza. Pero si es un discapacitado o un negrito o tiene demasiado aspecto de planchita, cierran la ventana del auto y miran para otro lado.
Estaba pensando en voz alta, en cómo el sistema nos contagia un poco con su "sensibilidad" y mucha gente siente que lo de las torres gemelas fué más terrible que Hiroshima. Yo no hablaba de vos ni de Iván, estaba hablando de mí mismo y es cierto que a veces me descubro preso de esa confusión jodida, que hace que en un rincón de mi estupidez, en el primer segundo de ver una imagen, sienta que es más injusta la pobreza cuando es hermoso el que la sufre, aunque al rato, cuando pienso, me dé cuenta de que es un desatino. Y ese sentimiento hay que combatirlo, porque es una mierda que nos han ido metiendo de a poco a fuerza de modelos canónicos de belleza mediáticos. Es como cuando vemos un campo de refugiados africano y ahí, en medio de la desnutrición y la enfermedad y la falta de agua, no podemos dejar de observar qué ojos tan enormes y bellos que tienen.Y no sabemos si eso atenúa la desgracia o la hace más dura. Tampoco sabemos si esa belleza de los ojos es un característica étnica o esa belleza nace del sufrimiento. Los límites difusos entre la ética y la estética, eso me marea un poco y me llena de dudas. Todo eso se me remueve cuando veo una foto tan magnífica como esta de Iván. Porque estoy lleno de dudas y de imperfecciones, yo, no vos.

el gato utópico dijo...

santi:
No quepa ninguna duda, el que se expresó mal fui yo. Eso sucede cuando cometo el error de llevar a mi rancho lo que debería ser tratado en términos generales. Estamos totalmente de acuerdo en todo. En todo. En ningún momento pensé que ponías en duda la calidad de Iván. Ni cerca de pensarlo.
Pasa también que puse el comentario que hizo Iván luego de sacar esa foto. Transmitir la sensación del fotógrafo una vez que captó el momento. A solas en su casa y observándola.
La foto es hermosa y dura a la vez. Pero el comentario de Iván, la endurece más. Eso es lo que quería decir. Si yo mismo hubiera visto la foto sin estar predispuesto por el comentario, ni me hubiera enterado de la situación social de la niña.
Es cierto lo que decís en tu comentario anterior. Lo primero que se me vino a la cabeza cuando vi esta foto, fue aquella otra famosa foto de la chica de Afganistán. Son gestos diferentes pero hay algo que las une.
Santi, habrá cosas en las que podamos estar en desacuerdo y eso no está para nada mal. Pero no en esta... no en esta. Estamos totalmente de acuerdo.
Africa no existe...
Será porque convivo con ellos, los veo deambular con sus enormes bolsas ofreciendo cd's, películas truchas, lentes de marcas falsificadas... y cuando hablás con ellos son analistas de sistemas o les falta un par de materias para recibirse de alguna carrera.
No todos, obviamente.
Los veo pararse junto a los latinos a las 6 de la mañana en la esquina de casa, esperando a que venga un patrón español y les ofrezca trabajar todo un día en la construcción por 20 euros...
Y esos son los que tuvieron la suerte de llegar. Cuántos murieron en el intento? Pero eso lo sabemos todos. No es exclusividad mía. Lo que pasa Santi es que me calienta el asunto y me desboco. Yo a veces me río pero políticamente estoy haciendo una regresión a la época de las cavernas. Me cansa ver tanto "zurdo" o "progre", como le dicen acá que te justifican todo... Como decía el Choncho Lazaroff... "nene... dejate de artesanías".
Espero que me hayas entendido.
Te mando un abrazo.

Ana dijo...

El santi: me sacaste tus dos comentarios de la boca. Sos super-claro. Está bueno empezar a ver los propios prejuicios y pensamientos condicionantes (además de criticar los de los demás) para poder cuestionarlos y combatirlos.
Si me permitís un agregado, creo que, además, cuando vemos a alguien "blanquito" sumido en la miseria; algo de lo ajeno se nos hace propio y vemos la propia posibilidad de miseria a la vuelta de la esquina y no como algo que le acurre a "los otros" los "negritos" africanos, los indios, etc., etc. etc. Horrible pensamiento, lo sé, pero real; al menos en mi caso, me hago cargo. Sé que "En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre", decía Martí; pero la real-realidad es que no siempre ocurre, más allá de la conciencia política/ética,etc. que cada uno tenga.
Repito: está bueno hacerse cargo de los propios prejuicios, exponerlos y cuestionarlos.
Espero no haber sido muy confusa... o sí? :-)

Juan Ignacio dijo...

Estimados amigos: me han hecho emocionar con estos recuerdos. Hay algunos errores en los comentarios que creo deberían quedar claros. El que cayó en cana y fue torturado, fue Beto, mi hermano. El que hoy es blanco y fue asesor del Dr. Lacalle, soy yo, Juan.
Salvado el error, agradezco el recuerdo